Cuando Nihon Falcom lanzó Trails in the Sky 1st Chapter el año pasado, el remake del clásico no solo conquistó a los veteranos de la saga, sino que también atrajo a una nueva generación de jugadores al intrincado mundo de Zemuria. Ahora, en 2026, la compañía japonesa entrega la continuación directa con Trails in the Sky 2nd Chapter, una secuela que retoma la historia justo donde la dejó su predecesor. Quienes esperaban una experiencia igual de pulida y emotiva no se llevarán una decepción, aunque deberán estar preparados para un ritmo narrativo particular y ciertas decisiones de diseño que dividirán opiniones. Tras más de 76 horas explorando cada recoveco de Liberl, completando todas las misiones secundarias y enfrentándome a sus jefes más desafiantes, puedo afirmar que este título se perfila como uno de los mejores JRPG de 2026, pero no sin sus asperezas.
Una historia que tarda en arrancar pero que luego atrapa sin remedio
Para quienes no jugaron la primera entrega, Falcom incluye un breve vídeo resumen que narra los acontecimientos principales. Aunque cumple su función, resulta imposible condensar en unos minutos toda la carga política, las relaciones entre personajes y los giros argumentales que definen el universo Trails. El juego asume que el jugador conoce el desenlace del capítulo anterior, por lo que Trails in the Sky 2nd Chapter arranca con Estelle emprendiendo una búsqueda desesperada de Joshua, quien desapareció al final del primer juego para enfrentar las sombras de su pasado. Es una premisa potente, pero la ejecución durante las primeras quince horas resulta sorprendentemente lenta.
Confieso que ese tramo inicial no fue del todo ameno. Estelle recorre ciudades y caminos ya conocidos preguntando por Joshua, pero las pistas son escasas y el avance se siente más como un deambular que como una persecución. Solo uno o dos momentos realmente conectan con el objetivo principal. Sin embargo, una vez superada esa barrera, el juego cambia por completo. Personajes emblemáticos como Olivier, Agate, Scherazard, Tita y Kloe regresan con un desarrollo mucho más profundo que en el primer título. Sus historias personales se entrelazan con la trama principal, dotando de peso emocional cada encuentro. Olivier sigue siendo el mismo pícaro encantador, Scherazard mantiene su personalidad magnética, y cada uno de ellos aporta capas adicionales a una narrativa que, a partir de la mitad de la campaña, se vuelve intensa y adictiva.
La estructura de misiones de la guilda de bracers también se ha refinado. Ahora incluye casos más elaborados que obligan a buscar pistas por toda la ciudad, interrogar a NPCs y deducir soluciones. Mejoraron respecto al primer juego, aunque no todas brillan: en un hotel, por ejemplo, tuve que hablar con media docena de personajes en diferentes pisos solo para desbloquear un diálogo, siguiendo un marcador verde en el minimapa que no dejaba espacio a la exploración genuina. Son pequeñas decisiones de diseño que, aunque no arruinan la experiencia, revelan cierta rigidez en el level design.
Uno de los mayores aciertos de Trails in the Sky 2nd Chapter es el tratamiento de sus villanos. Aparecen con fuerza, con motivaciones claras y una presencia que invita a odiarlos y a querer derrotarlos desde el primer momento. Además, el juego responde muchas de las preguntas que quedaron abiertas en el primer capítulo, dando coherencia a una trama que se sentía fragmentada. El tono político de regiones en guerra y luchas de poder sigue presente, pero esta vez la fantasía gana terreno, con giros sobrenaturales que encajan naturalmente. Todo ello envuelto en diálogos que mantienen la personalidad única de cada personaje, un sello de la saga.
La campaña principal, completando todas las misiones secundarias y con algo de grindeo, me tomó aproximadamente 76 horas. Es un viaje largo, pero el final justifica cada minuto. La única sombra en este apartado es la ausencia de subtítulos en español. Para un juego tan dialogado, la barrera idiomática sigue siendo un obstáculo importante para el público hispanohablante.
Un mundo hermoso pero excesivamente familiar
Visualmente, Trails in the Sky 2nd Chapter es uno de los JRPG más atractivos del año. El cel shading con colores vivos y la dirección artística detallada crean estampas que invitan a detenerse y admirar el paisaje. Sin embargo, hay un problema estructural: la mayor parte de la aventura transcurre en los mismos escenarios del primer juego. Ciudades como Rolent, Bose o Ruan, y sus alrededores, son revisitados una y otra vez. Aunque hay pequeños cambios y algunos NPCs actualizan sus diálogos, la sensación de repetición es inevitable. Las carreteras, los bosques y las mazmorras son prácticamente idénticos a los del capítulo anterior.
Este enfoque tiene lógica narrativa: la historia ocurre inmediatamente después de los eventos de 1st Chapter y en la misma región de Liberl. Pero desde una perspectiva de diseño, la falta de novedades geográficas resta frescura. Afortunadamente, hacia la mitad del juego se abren algunas zonas completamente nuevas, y esas áreas están cuidadas con esmero, mostrando un level design más inspirado. Las mazmorras finales, en particular, destacan por su arquitectura y por la forma en que guían al jugador sin necesidad de puzles complejos. El juego apenas incluye acertijos, lo cual para mí es un punto positivo, pero los aficionados a los puzles ecológicos echarán de menos un poco de variedad.
Las ciudades, aunque familiares, mantienen una identidad visual propia que impide confundirlas. Cada una tiene su paleta de colores, su arquitectura característica y su atmósfera. Eso sí, el jugador que esperaba descubrir continentes enteros o regiones radicalmente distintas se encontrará con una experiencia más contenida, casi como una expansión de la primera parte más que una secuela completamente independiente.
Sistema de combate: híbrido, profundo y con sus propias imperfecciones
El combate de Trails in the Sky 2nd Chapter mantiene el esquema híbrido que tan bien funcionó en el remake. En el mapa, los enemigos son visibles y se pueden eliminar con ataques en tiempo real, como en un RPG de acción. Pero cuando el enfrentamiento requiere estrategia o el jugador quiere explotar debilidades, el sistema cambia a un combate por turnos con posicionamiento táctico. Los personajes pueden moverse dentro de un área limitada, lo que afecta el alcance de habilidades y magias, y obliga a pensar en la colocación antes de ejecutar un ataque.
La cantidad de Arts (magias) y Quartz (habilidades especiales) es abrumadora. Hay opciones ofensivas, defensivas, de apoyo y de alteración de estados, y todas se pueden combinar para crear configuraciones muy personalizadas. El sistema de Quartz recuerda vagamente al Sphere Grid de Final Fantasy X, permitiendo modificar las estadísticas de cada personaje. Así, es posible especializar a Estelle en ataques físicos mientras Joshua se convierte en un mago puro, o viceversa, según los Quartz que se equipen. A esto se suma una lista extensa de equipamiento, que además se puede mejorar en la tienda para incrementar sus estadísticas. La profundidad es notable.
Sin embargo, el sistema no es perfecto. La interfaz resulta confusa en los primeros compases: localizar la habilidad adecuada entre decenas de opciones no es intuitivo, y la cámara, durante los combates por turnos, a veces no muestra correctamente el área de efecto de las magias. He fallado más de un Arts de área porque la perspectiva no me dejaba ver dónde caería. Además, algunos combates puntuales están claramente desbalanceados: si no se comprende la estrategia requerida, el jugador puede morir en un par de turnos. Para mitigar la frustración, el juego ofrece la opción de reducir la dificultad tras una derrota, además de contar con varios niveles de dificultad seleccionables desde el menú. Es un acierto que evita bloqueos artificiales.
En conjunto, el combate consigue ser simultáneamente sencillo en su planteamiento básico y complejo en su optimización. Los veteranos de la saga encontrarán aquí el mismo sistema que aman, con pequeños ajustes que no revolucionan la fórmula pero la mantienen sólida.
¿Merece la pena Trails in the Sky 2nd Chapter?
Trails in the Sky 2nd Chapter es un JRPG imprescindible para cualquier amante del género. Su historia, aunque arranque con lentitud, termina por ofrecer un arco narrativo emocionante que desarrolla a los personajes de forma magistral. La segunda mitad de la campaña está repleta de momentos intensos y confrontaciones que quedan grabadas en la memoria. El combate, profundo y personalizable, invita a experimentar con configuraciones y a dominar la estrategia posicional. Visualmente es precioso, aunque la repetición de escenarios resta sensación de viaje y descubrimiento.
El principal punto débil es la falta de novedades sustanciales respecto a su antecesor. Más allá de la historia, los mapas son los mismos, el sistema de combate no introduce mecánicas radicalmente nuevas, y la estructura de misiones apenas se ha refinado. Se siente más como una segunda parte que como un salto generacional. La ausencia de subtítulos en español sigue siendo un problema grave para un título con tantísimo texto. A pesar de todo, el poso que deja es el de una obra cuidado con mimo, que respeta a sus personajes y sabe construir un clímax inolvidable.
Si jugaste y disfrutaste Trails in the Sky 1st Chapter, esta secuela es obligatoria. Si eres nuevo en la saga, te recomiendo empezar por el primer capítulo; esta entrega no funciona como punto de entrada. En un año repleto de lanzamientos, Trails in the Sky 2nd Chapter se sostiene por méritos propios y se coloca, sin duda, entre los mejores JRPG de 2026. El viaje de Estelle y Joshua aún tiene mucho que contar, y yo ya espero con ansias el siguiente capítulo.