En 2025, las estafas a través de cajeros automáticos de Bitcoin (Bitcoin ATMs) alcanzaron una cifra récord: 389 millones de dólares en pérdidas, según el informe anual del FBI. Este monto representa un aumento del 58% respecto a 2024, con más de 13.460 incidentes reportados. Lo que para muchos sigue siendo un dispositivo marginal para comprar criptomonedas se ha convertido en el método de cobro favorito de una oleada de fraudes por suplantación de identidad. Detrás de cada máquina hay una historia de engaño que comienza con una llamada telefónica y termina con el dinero de la víctima desapareciendo en el ecosistema digital sin posibilidad de recuperación.
389 millones de dólares en pérdidas: el perfil de la víctima y el crecimiento del fraude
Los datos del FBI son contundentes. En 2025 se registraron 13.460 denuncias por estafas relacionadas con cajeros Bitcoin, un 23% más que el año anterior. Pero el incremento en pérdidas fue mucho más pronunciado: un 58%, hasta los 389 millones de dólares. Esto indica que los estafadores no solo están operando con mayor frecuencia, sino que están extrayendo sumas más altas por víctima.
| Indicador | 2024 | 2025 | Variación |
|---|---|---|---|
| Denuncias | 10.943 | 13.460 | +23% |
| Pérdidas totales | 246,2 millones USD | 389 millones USD | +58% |
| Pérdidas víctimas mayores de 50 años | N/D | 302 millones USD | — |
| Pérdidas víctimas mayores de 60 años | N/D | 257,4 millones USD | — |
Las personas mayores de 50 años fueron el grupo más afectado, acumulando más de 302 millones de dólares en pérdidas. Dentro de ese segmento, los mayores de 60 años concentraron 257,4 millones. La razón no es solo la mayor acumulación de ahorros, sino también un menor conocimiento del funcionamiento de los cajeros de criptomonedas y del ecosistema digital. Los estafadores explotan precisamente esa brecha de familiaridad tecnológica.
El mecanismo de la estafa: una llamada que lo cambia todo
El cajero Bitcoin es solo el instrumento de pago. La verdadera ingeniería del fraude ocurre por teléfono. La estafa sigue un patrón predecible que combina suplantación de identidad, urgencia fabricada y aislamiento de la víctima. Todo comienza con una llamada inesperada de alguien que se hace pasar por un agente de policía, un empleado gubernamental, un técnico de soporte informático o un representante bancario.
El guion del estafador suele incluir estas fases:
- Fase de intimidación: informan a la víctima de que su identidad ha sido usada en actividades delictivas, que su cuenta bancaria está comprometida o que su ordenador tiene un virus grave.
- Fase de urgencia: afirman que el dinero está en peligro inminente y que debe trasladarse a una «cuenta segura» de inmediato. No deben colgar ni consultar con nadie.
- Fase de aislamiento: mantienen a la víctima al teléfono de forma continua para evitar que busque segundas opiniones de familiares o amigos.
- Fase de ejecución: ordenan retirar efectivo del banco, acudir a un cajero Bitcoin específico (generalmente en una tienda de conveniencia, estación de transporte o gasolinera), depositar el dinero y comprar Bitcoin.
- Fase de transferencia: envían por mensaje de texto un código QR que la víctima escanea en la máquina. Ese código dirige los fondos a una billetera controlada por los delincuentes. En cuestión de minutos, el dinero desaparece en la cadena de bloques.

figurefigure
Es importante subrayar que ninguna agencia gubernamental real, ningún banco legítimo ni ninguna empresa seria solicitará jamás un pago a través de un cajero Bitcoin. Si alguien llama y pide eso, es una estafa.
Por qué el dinero no se recupera: la naturaleza irreversible de las transacciones en criptomonedas
Una de las preguntas más frecuentes entre las víctimas es si pueden recuperar su dinero. La respuesta es casi siempre negativa. A diferencia de las transacciones con tarjeta de crédito o débito, que ofrecen mecanismos de contracargo (chargeback), las transacciones en Bitcoin son irreversibles una vez confirmadas en la cadena de bloques. El operador del cajero no retiene los fondos ni tiene capacidad para revertir la operación.
Los ciberdelincuentes eligen este método precisamente por esa razón. Las transacciones pueden rastrearse en el libro contable público de la cadena de bloques, pero los titulares de las billeteras pueden permanecer anónimos. Para cuando la víctima se da cuenta del engaño, los fondos ya han sido movidos a través de múltiples direcciones, a menudo a exchanges en jurisdicciones con escasa cooperación internacional. Las posibilidades de recuperación son extremadamente bajas.
Cómo detectar una estafa de cajero Bitcoin antes de caer en ella
La prevención es la única defensa realmente eficaz. Estas son las señales de alerta que cualquier persona debe identificar:
- Recibir una llamada no solicitada de alguien que dice ser un agente de policía, un funcionario o un técnico informático.
- Que la llamada genere un sentido de urgencia: «su cuenta será congelada», «van a arrestarlo», «su ordenador está siendo hackeado ahora mismo».
- Que le exijan no colgar el teléfono ni hablar con nadie.
- Que le ordenen retirar efectivo del banco y depositarlo en un cajero Bitcoin.
- Que le envíen un código QR para escanear en la máquina.
- Que le digan que es una «investigación encubierta» o una «operación especial».
Si alguien recibe una llamada de este tipo, debe colgar inmediatamente. Después, debe llamar a un familiar o amigo de confianza para contrastar la historia. También puede verificar la información contactando directamente con la organización supuestamente implicada, pero siempre usando los números de teléfono oficiales que aparecen en su página web o en documentos fiables, nunca el número que el interlocutor haya proporcionado durante la llamada.
El mismo principio se aplica a mensajes de correo electrónico, ventanas emergentes en el ordenador o mensajes de texto no solicitados que incluyan un número de teléfono al que llamar. Siempre hay que verificar por canales oficiales.
Qué hacer si ya se ha caído en la estafa: pasos inmediatos
Si la persona está en medio del proceso o ya ha realizado la transacción, el tiempo es crítico. Estos son los pasos a seguir en el orden correcto:
- Cortar la comunicación: no responder más mensajes y colgar si el estafador vuelve a llamar.
- Conservar las pruebas: guardar todos los recibos del cajero Bitcoin, mensajes de texto, correos electrónicos, registros de llamadas y extractos bancarios. Estos documentos serán fundamentales para cualquier denuncia.
- Contactar al operador del cajero: localizar los datos de contacto de la empresa que gestiona la máquina (suelen aparecer en el propio recibo o en la pantalla del dispositivo) e informar inmediatamente de lo ocurrido.
- Notificar al banco: comunicar la situación a la entidad bancaria para que tomen medidas de seguridad en la cuenta y verifiquen que no haya más movimientos fraudulentos.
- Denunciar a las autoridades: en Estados Unidos, presentar una denuncia ante la policía local, la Comisión Federal de Comercio (FTC) a través de reportfraud.ftc.gov y el Centro de Denuncias de Delitos en Internet del FBI (IC3) en ic3.gov. En España, se debe acudir a la Policía Nacional o la Guardia Civil; en América Latina, a las unidades de ciberdelincuencia correspondientes.
Es posible que las autoridades no investiguen el caso de forma activa debido a la dificultad técnica y la alta carga de trabajo. Sin embargo, presentar la denuncia es importante porque ayuda a los cuerpos de seguridad a identificar patrones de fraude y a emitir alertas preventivas para la población.
El peligro de las estafas de recuperación: cuando los delincuentes atacan dos veces
Las víctimas de estafas en cajeros Bitcoin deben estar especialmente alerta ante un segundo tipo de fraude: las estafas de recuperación (recovery scams). Semanas o meses después del incidente, es muy probable que reciban una llamada de alguien que dice poder recuperar el dinero perdido a cambio de una tarifa administrativa. Estos estafadores, a veces los mismos delincuentes originales o grupos diferentes, se aprovechan de la desesperación y la vulnerabilidad de la víctima.
La realidad es que nadie puede garantizar la recuperación de fondos enviados a través de un cajero Bitcoin. Cualquier oferta en ese sentido es un nuevo engaño. La única acción legítima es la denuncia oficial; cualquier pago adicional solo aumentará las pérdidas.
Preguntas frecuentes sobre estafas en cajeros Bitcoin
¿Se puede revertir una transacción hecha en un cajero Bitcoin?
No. Las transacciones en la cadena de bloques de Bitcoin son irreversibles una vez confirmadas. El operador del cajero no tiene control sobre los fondos ni capacidad de devolución. El dinero, una vez enviado, no se puede recuperar.
¿La policía o los organismos gubernamentales investigan estos fraudes?
Por lo general no. Registrarán la denuncia para dejar constancia oficial, pero en la mayoría de los casos no se abre una investigación debido a la complejidad técnica, el anonimato de los perpetradores y el volumen de casos. Denunciar sigue siendo importante para la estadística y la prevención.
¿Por qué los estafadores exigen pagos a través de cajeros Bitcoin?
Porque es más difícil de rastrear que una transferencia bancaria o un giro postal, no existe mecanismo de contracargo, es rápido, permite el anonimato y la ingeniería social que emplean por teléfono consigue que las víctimas actúen sin consultar a nadie.
¿Qué hago si alguien me llama diciendo que puede recuperar mi dinero de una estafa en un cajero Bitcoin?
No le crea. Es casi con toda seguridad una estafa de recuperación. Le pedirán una tarifa por adelantado y desaparecerán con ese dinero también. Cuelgue y no vuelva a contactar con esa persona.
¿Cómo sé si un cajero Bitcoin es legítimo?
Los cajeros Bitcoin legítimos existen y son operados por empresas registradas. El problema no es la máquina, sino cómo se utiliza. Si alguien le ordena usar un cajero Bitcoin para «proteger su dinero» o «colaborar en una investigación», es una estafa independientemente de la legitimidad del operador.
El crecimiento de los cajeros Bitcoin en espacios públicos —tiendas, gasolineras, centros de transporte— ha normalizado su presencia, pero también ha proporcionado a los delincuentes una herramienta de cobro difícil de perseguir. Con 389 millones de dólares perdidos solo en 2025, está claro que el fraude no es un incidente aislado sino una industria criminal en expansión. La mejor defensa sigue siendo el conocimiento: saber que ninguna institución legítima pedirá un pago en un cajero Bitcoin, y que cualquier llamada que genere urgencia y exija silencio es, casi con toda seguridad, un engaño. Compartir esta información con familiares mayores puede ser la diferencia entre proteger sus ahorros o perderlos para siempre.