España lidera apoyo a desarrollo de IA con 39,8% frente a EE.UU.

España sorprende al liderar el apoyo al desarrollo de inteligencia artificial entre seis países, según una encuesta de POLITICO.

Por Central
España lidera apoyo a desarrollo de IA con 39,8% frente a EE.UU.
Destacados
  • El 39,8% de los españoles apoya continuar desarrollando modelos de IA más potentes, el porcentaje más alto entre los países encuestados.
  • Estados Unidos registra el menor apoyo con un 30,6%, a pesar de ser el epicentro de la innovación en IA.
  • A pesar del apoyo, la mayoría de los españoles (46,8%) prefiere pausar el desarrollo de IA avanzada.

La industria de la inteligencia artificial vive una paradoja constante: mientras más voces se alzan pidiendo una pausa en el desarrollo de los modelos más avanzados, las empresas continúan lanzando nuevas herramientas y empujando los límites de la tecnología. En medio de este debate, una encuesta de POLITICO revela un dato que sitúa a España en una posición inesperada: el 39,8% de los encuestados en el país apoya seguir desarrollando modelos de IA más potentes, el porcentaje más alto entre los seis países analizados y 9,2 puntos por encima del 30,6% registrado en Estados Unidos. La cifra no solo llama la atención por su magnitud, sino porque contradice la intuición de que los países con mayor exposición a la industria tecnológica tienden a ser más cautelosos.

El 39,8% de los españoles apoya seguir avanzando en IA: los datos de la encuesta de POLITICO

El sondeo, realizado por la firma independiente Public First entre el 13 y el 15 de septiembre de 2026, consultó a más de 2.000 adultos en Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Francia, España y Alemania, con un margen de error general de 2,2 puntos porcentuales. La pregunta clave contraponía dos posturas: pausar el desarrollo de modelos de IA más avanzados para reducir riesgos, o continuar desarrollándolos por sus posibles beneficios significativos. También se ofrecía la opción de no saber responder.

Los resultados sitúan a España a la cabeza del apoyo al desarrollo continuado, seguida muy de cerca por Alemania con un 39,3%. Francia registra un 33,4%, Canadá un 33,0%, Reino Unido un 32,8% y Estados Unidos un 30,6%. La diferencia entre España y Alemania es mínima, de apenas medio punto, pero la brecha con Estados Unidos resulta sustancial.

País Apoyo a continuar el desarrollo
España 39,8%
Alemania 39,3%
Francia 33,4%
Canadá 33,0%
Reino Unido 32,8%
Estados Unidos 30,6%

Sin embargo, es importante señalar que en España la opción más respaldada sigue siendo la de pausar el desarrollo, con un 46,8%. Es decir, aunque el apoyo a continuar es el más alto entre los países encuestados, sigue siendo minoría frente a quienes prefieren frenar. El dato refleja una sociedad dividida, pero con una inclinación hacia la cautela que no impide que exista un bloque significativo favorable al avance tecnológico sin restricciones.

¿Por qué España muestra mayor disposición al desarrollo de IA?

La encuesta no ofrece una explicación causal directa, pero revela pistas contextuales. España es el único país donde menos de un tercio de los encuestados afirma utilizar IA rara vez o nunca. Esta mayor familiaridad con la tecnología podría influir en una percepción más positiva de sus beneficios, aunque los datos no permiten establecer una correlación definitiva. En Estados Unidos, donde el ecosistema de IA está más desarrollado y las voces críticas son más visibles, el apoyo es menor, posiblemente porque la ciudadanía está más expuesta tanto a los avances como a los debates sobre riesgos existenciales.

La diferencia con Estados Unidos adquiere otra dimensión cuando se considera el contexto industrial. El AI Index 2026 de Stanford sitúa a Estados Unidos a la cabeza en desarrollo de modelos destacados y en inversión privada, mientras que China lidera en volumen de publicaciones y patentes. España no ocupa una posición comparable en esa carrera global, y sin embargo sus ciudadanos muestran una disposición mayor a que el desarrollo continúe. Esto sugiere que la percepción pública no sigue necesariamente la capacidad industrial del país, sino que responde a otros factores culturales, mediáticos o de experiencia directa con la tecnología.

El contraste entre la percepción pública y la realidad industrial

Que España lidere el apoyo al desarrollo de IA no implica que su ecosistema sea irrelevante. El país cuenta con empresas como Freepik, fundada en 2010 y rebautizada este año como Magnific, que se ha convertido en una plataforma creativa de IA para imagen, vídeo, audio y 3D. También destaca Multiverse Computing, con sede en San Sebastián, que anunció en julio una ronda Serie C con un objetivo de hasta 500 millones de euros y una valoración pre-money de 1.500 millones. A nivel gubernamental, el Plan IA360, presentado el 21 de septiembre, traza una hoja de ruta para los siguientes 12 meses destinada a reforzar las capacidades tecnológicas del país, impulsar la adopción de la IA y abordar su gobernanza y seguridad.

Estas iniciativas muestran que, aunque España no compite en la misma liga que Estados Unidos o China en cuanto a volumen de inversión o producción científica, existe un tejido empresarial y político que busca posicionar al país en el mapa de la inteligencia artificial. La encuesta de POLITICO sugiere que la ciudadanía podría estar receptiva a ese impulso, al menos en mayor medida que en otras naciones.

Riesgos y preocupaciones: la otra cara de la moneda

La misma encuesta revela que en todos los países analizados más de la mitad de los participantes considera que existe al menos un riesgo moderado de que la IA pueda llegar a destruir a la humanidad. Además, se observa una mayor expectativa de que esta tecnología destruya puestos de trabajo a que los cree. Estos datos contextualizan el apoyo al desarrollo: no se trata de un optimismo ingenuo, sino de una decisión informada por la percepción de los riesgos.

España, con un 46,8% de apoyo a la pausa, muestra que la cautela sigue siendo mayoritaria, pero el margen de quienes apuestan por continuar es lo suficientemente amplio como para influir en el debate público y en las políticas que se adopten. La pregunta que queda abierta es si esa disposición se mantendrá a medida que la tecnología avance y los riesgos se hagan más tangibles, o si la experiencia directa con la IA terminará inclinando la balanza hacia la precaución.

Una paradoja con implicaciones para el futuro

El hecho de que España, un país sin una industria de IA dominante, muestre el mayor apoyo a continuar desarrollando modelos avanzados, mientras que Estados Unidos, el epicentro de la innovación, registre el menor, plantea interrogantes sobre cómo se forma la opinión pública en entornos con distinta exposición tecnológica. No es una relación directa: más uso no implica necesariamente más apoyo, pero el dato sugiere que la familiaridad puede reducir el miedo a lo desconocido.

Para los responsables de políticas públicas, esta encuesta ofrece una lectura matizada. En España, cualquier estrategia de impulso a la IA encontrará un terreno fértil entre un sector significativo de la población, pero también deberá gestionar las preocupaciones de la mayoría que prefiere avanzar con precaución. La combinación de un ecosistema empresarial emergente, un plan gubernamental ambicioso y una opinión pública relativamente favorable podría convertir a España en un laboratorio interesante para observar cómo se equilibran la innovación y la regulación en los próximos años.

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