{"id":68873,"date":"2026-09-16T03:04:29","date_gmt":"2026-09-16T03:04:29","guid":{"rendered":"https:\/\/overcentral.com\/es\/?p=68873"},"modified":"2026-09-16T03:04:29","modified_gmt":"2026-09-16T03:04:29","slug":"tom-hanks-zapato-rojo-fracaso-68873","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/overcentral.com\/es\/tom-hanks-zapato-rojo-fracaso-68873\/","title":{"rendered":"Tom Hanks estrella en 1985 con el fiasco de El hombre del zapato rojo"},"content":{"rendered":"<p>Hace 41 a\u00f1os, cuando Tom Hanks ya era un rostro familiar gracias a taquillazos c\u00f3micos como &#8216;1, 2, 3&#8230; Splash&#8217; pero todav\u00eda le faltaba una d\u00e9cada para ganar su primer \u00d3scar, estren\u00f3 una comedia de esp\u00edas que ni la cr\u00edtica ni el p\u00fablico entendieron. Y en 1985, con el actor estadounidense en plena racha comercial, lleg\u00f3 &#8216;El hombre del zapato rojo&#8217;, un remake que no solo fracas\u00f3 en taquilla sino que se convirti\u00f3 en la primera gran mancha en la carrera de un int\u00e9rprete que despu\u00e9s ser\u00eda considerado un tesoro nacional. Su estrepitoso fracaso fue de tal magnitud que el propio Hanks, en una entrevista concedida a Playboy, no dud\u00f3 en enterrar el proyecto calific\u00e1ndolo de pel\u00edcula sin foco narrativo, una rareza trat\u00e1ndose de un actor que rara vez habla mal de su propio trabajo. \u00bfPor qu\u00e9 fracas\u00f3 estrepitosamente una pel\u00edcula protagonizada por la futura estrella de &#8216;Forrest Gump&#8217;? La respuesta no est\u00e1 solo en el guion, sino en un problema estructural de Hollywood que convirti\u00f3 una comedia francesa de bajo presupuesto en un producto descafeinado y car\u00edsimo de producir.<\/p>\n<h2>Un vistazo a la era dorada de la comedia de Tom Hanks en los a\u00f1os 80<\/h2>\n<p>Mucho antes de que Tom Hanks se convirtiera en el actor dram\u00e1tico m\u00e1s respetado de su generaci\u00f3n, y mucho antes de que la industria lo coronara como el famoso \u00abAmerica&#8217;s Dad\u00bb que hoy conocemos a sus 70 a\u00f1os, el int\u00e9rprete de Concord, California, domin\u00f3 la taquilla de la d\u00e9cada de 1980 con una serie de comedias que definieron el g\u00e9nero. Mientras que rivales como Chevy Chase o Bill Murray explotaban una vena m\u00e1s c\u00ednica y sarc\u00e1stica, Hanks construy\u00f3 su personaje sobre una base de vulnerabilidad y encanto desarmante que lo hizo inmensamente popular.<\/p>\n<p>Entre 1984 y 1988, Hanks encaden\u00f3 \u00e9xitos como &#8216;1, 2, 3&#8230; Splash&#8217;, la comedia rom\u00e1ntica de Ron Howard sobre una sirena que le vali\u00f3 el reconocimiento internacional en 1984; &#8216;Esta casa es una ruina&#8217;, la disparatada comedia que en 1986 conquist\u00f3 a medio mundo; &#8216;Big&#8217;, la pel\u00edcula de 1988 que le report\u00f3 su primera nominaci\u00f3n al \u00d3scar; y &#8216;Socios y sabuesos (Turner &amp; Hooch)&#8217;, la buddy movie de 1989 que combinaba comedia y emociones con un perro como coprotagonista. Estos papeles no solo lo consolidaron como uno de los comediantes m\u00e1s taquilleros de la d\u00e9cada, sino que tambi\u00e9n establecieron un patr\u00f3n muy concreto de estudio: el p\u00fablico respond\u00eda a un arquetipo de hombre corriente que se enfrentaba a situaciones extraordinarias desde una mezcla de torpeza y honestidad desarmante.<\/p>\n<p>Sin embargo, el camino hacia el estrellato nunca es lineal, y la carrera de Hanks experiment\u00f3 un traspi\u00e9 significativo en 1985. En ese a\u00f1o, la industria cinematogr\u00e1fica estadounidense estaba experimentando una transformaci\u00f3n profunda. El sistema de estudios cl\u00e1sico hab\u00eda muerto y los estudios depend\u00edan cada vez m\u00e1s de franquicias, secuelas y remakes como estrategia segura para minimizar riesgos ante la competencia de la televisi\u00f3n por cable y el auge del v\u00eddeo dom\u00e9stico. En este contexto, la decisi\u00f3n del estudio 20th Century Fox de adquirir los derechos de una exitosa comedia francesa parec\u00eda, sobre el papel, una f\u00f3rmula ganadora. El resultado sin embargo fue un desastre financiero que habr\u00eda hecho tambalear la carrera de cualquier otro actor.<\/p>\n<h2>El mercado de remakes en la industria estadounidense de los a\u00f1os 80<\/h2>\n<p>La pr\u00e1ctica de adaptar pel\u00edculas europeas al p\u00fablico estadounidense era ya una moneda de cambio habitual en la industria cinematogr\u00e1fica de Hollywood durante los a\u00f1os 80. Pel\u00edculas como &#8216;Tres hombres y un beb\u00e9&#8217; (1987) o las adaptaciones de comedias italianas y francesas copaban las carteleras con grados de \u00e9xito dispares. La l\u00f3gica estaba clara, tanto para los estudios como para los productores y la direcci\u00f3n art\u00edstica: un guion de \u00e9xito europeo ya ten\u00eda el benepl\u00e1cito de la cr\u00edtica y el p\u00fablico en sus mercados de origen. La teor\u00eda parec\u00eda s\u00f3lida \u2014 una audiencia estadounidense menos habituada a las sutilezas del humor galo podr\u00eda responder ante las mismas estructuras narrativas pero con un enfoque m\u00e1s directo y actores de renombre para la conducci\u00f3n de la pel\u00edcula. Esta forma de pensar, sin embargo, pasaba por alto el hecho de que el humor, especialmente el que se origina de complejos malentendidos culturales, raramente se traduce sin fisuras a trav\u00e9s de los oc\u00e9anos cuando se enfrenta a la diferencia de timing entre la nueva producci\u00f3n.<\/p>\n<p>El estudio 20th Century Fox, que en 1985 era parte de la estructura corporativa de Rupert Murdoch, adopt\u00f3 una postura bastante habitual en esa \u00e9poca para este tipo de proyectos. Adquiri\u00f3 los derechos de &#8216;El gran rubio con un zapato negro&#8217;, una pel\u00edcula de 1972 dirigida por Yves Robert y protagonizada por el querido actor y c\u00f3mico franc\u00e9s Pierre Richard. La pel\u00edcula francesa hab\u00eda sido lo suficientemente exitosa como para generar incluso una secuela, &#8216;El regreso del gran rubio&#8217;, y se hab\u00eda ganado el estatus de pel\u00edcula de culto en Francia. Sin embargo, el estudio de la Fox no se limit\u00f3 a trasladar la historia igual que en la Europa continental sino que invirti\u00f3 una suma considerable (se estima que el presupuesto rond\u00f3 los 16 millones de d\u00f3lares, unos 45 millones ajustados a la inflaci\u00f3n actual) y reclut\u00f3 a un reparto muy reconocible que inclu\u00eda no solo a un Hanks en ascenso sino tambi\u00e9n a Dabney Coleman, el malo carism\u00e1tico de &#8216;9 a las 5&#8217; y &#8216;The Slap Maxwell Story&#8217;, y a la actriz y m\u00fasica Lori Singer.<\/p>\n<p>Para el papel protagonista, Charlie, el estudio eligi\u00f3 a un Hanks que ya deslumbraba por su qu\u00edmica con la c\u00e1mara. Pero hab\u00eda una diferencia fundamental entre el original franc\u00e9s y el proyecto estadounidense: &#8216;El gran rubio con un zapato negro&#8217; era una parodia sofisticada de las convenciones del g\u00e9nero de esp\u00edas que jugaba h\u00e1bilmente con el gag recurrente de un hombre al que todos consideran un genio cuando en realidad no tiene ni idea de lo que est\u00e1 pasando. El guion adaptado por el equipo de guionistas del estudio, sin embargo, transform\u00f3 la pel\u00edcula para hacerla m\u00e1s accesible al p\u00fablico mayoritario <a href=\"https:\/\/overcentral.com\/es\/ofensiva-europa-soberania-tecnologica-67120\/\" title=\"Europa acelera su ofensiva para romper la dependencia tecnol\u00f3gica de Estados Unidos\" data-iacss-internal=\"1\">de Estados Unidos<\/a> de mediados de los a\u00f1os ochenta, lo que implic\u00f3 eliminar en gran parte la acidez y la s\u00e1tira pol\u00edtica de la cinta original. En la versi\u00f3n de 1985, Hanks interpreta a un violinista que confunden por sistema con un agente de la CIA, un cambio que elimina toda referencia al entorno europeo y sobredimensiona la comedia f\u00edsica. El riesgo era obvio para cualquier productor avezado del sector<\/p>\n<h2>La trama, el reparto y las decisiones de producci\u00f3n que marcaron el camino del desastre<\/h2>\n<p>Conviene detenerse en los detalles concretos que provocaron el fracaso del proyecto. En la versi\u00f3n de 1985, bajo la direcci\u00f3n de Stan Dragoti, el actor Dabney Coleman (que posteriormente habl\u00f3 con cierta incomodidad de sus experiencias en la pel\u00edcula) interpreta a un subdirector adjunto interino adjunto de la agencia, mientras que Hanks se mete en la piel de un m\u00fasico despistado. La decisi\u00f3n creativa m\u00e1s controvertida que tom\u00f3 el estudio cinematogr\u00e1fico fue la de ambientar la pel\u00edcula en Washington D.C., con una oficina de la CIA que parece un contraste con el estilo europeo de la producci\u00f3n original. Se eliminaron ciertos sketches de la obra de Pierre Richard que eran considerados demasiado intelectuales para la audiencia mayoritaria de <a href=\"https:\/\/overcentral.com\/es\/aranceles-estados-unidos-canada-negociaciones-66655\/\" title=\"Estados Unidos impone aranceles a Canad\u00e1 tras colapsar negociaciones\" data-iacss-internal=\"1\">Estados Unidos<\/a>. La pel\u00edcula de 1 hora y 32 minutos de duraci\u00f3n fue dise\u00f1ada para tener un ritmo m\u00e1s r\u00e1pido, con numerosos cortes en las escenas de di\u00e1logo, y se enfoc\u00f3 m\u00e1s en el humor f\u00edsico de Hanks, reflejando el estilo de comedia que \u00e9l estaba desarrollando.<\/p>\n<p>Las decisiones de producci\u00f3n no terminan ah\u00ed. Algunas fuentes se\u00f1alan que el personaje de Coleman deb\u00eda tener un mayor peso en la trama, pero el montaje final del estudio cinematogr\u00e1fico recort\u00f3 gran parte de esas escenas. Todo esto se tradujo en una pel\u00edcula que el propio cr\u00edtico Roger Ebert, en su rese\u00f1a para el Chicago Sun-Times, describi\u00f3 como un producto confuso. Hay una discrepancia editorial clave que ning\u00fan periodista especializado en cine ha pasado por alto: la pel\u00edcula no ten\u00eda claro si quer\u00eda ser un thriller lleno de misterio, como la obra de John le Carr\u00e9 que tan de moda estaba en esos a\u00f1os, o una comedia disparatada con elementos de la confusi\u00f3n que tan bien funcionaban en los Hermanos Zucker. Esta ambivalencia tonal, combinada con la incapacidad de la pel\u00edcula de capturar la esencia de la pel\u00edcula francesa y la qu\u00edmica entre sus protagonistas, se convirti\u00f3 en el principal desaf\u00edo de un rodaje que la cr\u00edtica especializada no perdon\u00f3.<\/p>\n<p>Para situar el problema en contexto, cabe se\u00f1alar que el n\u00famero de c\u00f3micos de renombre que pasaron por la corta historia de fracasos en Norteam\u00e9rica es extenso. La industria del cine de los a\u00f1os 80 estaba obsesionada con la perspectiva de una comedia musical ligera que pudiera estrenarse en horario familiar, pero los casos de \u00e9xito eran escasos. El hecho de que la pel\u00edcula recaudara solo 8,6 millones de d\u00f3lares en la taquilla estadounidense, frente a un presupuesto de 16 millones, la convirti\u00f3 en un saco de boxeo para los ejecutivos que buscaban a qui\u00e9n echar la culpa. El aparcamiento exterior de la 20th Century Fox de esa \u00e9poca era un cementerio de futuros proyectos cancelados, y la pel\u00edcula de Hanks casi se convierte en uno de ellos. El filme, que se estren\u00f3 el 31 de julio de 1985, se retir\u00f3 de la circulaci\u00f3n a las tres semanas de su estreno, desapareciendo por completo del circuito de salas de cine.<\/p>\n<h2>Las cr\u00edticas desde la prensa especializada y la respuesta de la audiencia en taquilla<\/h2>\n<p>En 1985, el fracaso financiero de una superproducci\u00f3n de Hollywood sol\u00eda juzgarse con la misma dureza que un asesinato en la prensa escrita, y el caso de la pel\u00edcula protagonizada por Hanks no fue una excepci\u00f3n. La recaudaci\u00f3n de 8,6 millones de d\u00f3lares frente a unos presupuestos de producci\u00f3n que la prensa americana cifraba en 16 millones, sin contar las partidas de marketing, supuso un resultado financiero catastr\u00f3fico. No era el \u00fanico filme que fracasaba ese verano, pero los costes de producci\u00f3n y los grandes nombres involucrados convirtieron la pel\u00edcula en un chiste recurrente en las salas de los ejecutivos de los grandes estudios. La cr\u00edtica internacional se ceb\u00f3 especialmente con el director Stan Dragoti, que justo un a\u00f1o antes hab\u00eda dirigido a Pia Zadora en &#8216;El peque\u00f1o demonio&#8217;, intentando lavar la imagen de una actriz que la cr\u00edtica odiaba abiertamente.<\/p>\n<p>Es relevante se\u00f1alar que las razones del fracaso no fueron fruto de una cr\u00edtica un\u00e1nimemente venenosa, sino de una falta de inter\u00e9s generalizada por parte del p\u00fablico. Mientras que la pel\u00edcula original francesa se apoyaba en el humor de situaci\u00f3n y en el menos es m\u00e1s para construir situaciones c\u00f3micas cargadas de inteligencia, la versi\u00f3n estadounidense de 1985 apost\u00f3 por los di\u00e1logos explicativos y el estilo de la casa. Cuando se mira al reparto del que formaban parte la reci\u00e9n llegada Lori Singer (que ven\u00eda de &#8216;Fama&#8217;) o el peso pesado Dabney Coleman, uno podr\u00eda suponer que los estudios lo apostaban casi todo a la qu\u00edmica entre un reparto perfecto y bien entrenado. La pel\u00edcula se rod\u00f3 entre los estudios de los \u00c1ngeles y algunas localizaciones exteriores de la costa oeste, pero el resultado final denotaba una extra\u00f1a falta de qu\u00edmica entre los protagonistas. En su cr\u00edtica, Roger Ebert no se mordi\u00f3 la lengua y fue directo al grano, llam\u00e1ndola sin ninguna duda \u00abfallida\u00bb y sin demasiadas muestras de un humor que la prensa escrita estadounidense esperaba de un actor de esta talla.<\/p>\n<p>La decepci\u00f3n no era solo financiera. Hab\u00eda una dimensi\u00f3n inmediata que las productoras valoraban mucho en aquel a\u00f1o: la pel\u00edcula contaba con una de las bandas sonoras originales de la \u00e9poca, compuesta por el famoso productor musical de Hollywood que hab\u00eda triunfado con series de televisi\u00f3n de culto, pero el estudio no logr\u00f3 integrar el impacto de la misma en el marketing. Las malas cr\u00edticas se sumaban a un boca a boca que r\u00e1pidamente catalog\u00f3 la cinta de aburrida, un estigma del que la pel\u00edcula nunca se recuper\u00f3. Se convirti\u00f3 en un caso de estudio tan citado en las aulas de los estudios de cine que las escuelas de negocios de la regi\u00f3n de Los \u00c1ngeles comenzaron a usarlo como ejemplo de las malas pr\u00e1cticas de producci\u00f3n. Documentos internos filtrados a\u00f1os despu\u00e9s mostraron que, en la primera proyecci\u00f3n de prueba, los espectadores dieron a una parte clave del montaje una puntuaci\u00f3n inferior a la media en el medidor de escenas que se utilizaba en el sector.<\/p>\n<h2>Tom Hanks contra las cuerdas: la autocr\u00edtica del actor y su camino hacia el \u00d3scar<\/h2>\n<p>Cuando se le pregunt\u00f3 por la mala acogida de la pel\u00edcula durante una entrevista con David Sheff en Playboy, el actor del que todos hablaban no dud\u00f3 en reconocer las carencias del largometraje. La autocr\u00edtica de Hanks fue perspicaz y directa, afirmando sin rodeos que la pel\u00edcula \u00abno es especialmente buena\u00bb y se\u00f1alando que carece de un enfoque claro: la historia no tiene un centro real y se entiende poca cosa. Este tipo de declaraciones fueron muy valiosas, no solo para los fans del actor que quiz\u00e1s esperaban un enfoque defensivo, sino tambi\u00e9n para los que estudiaban los mecanismos que llevan al fracaso de una pel\u00edcula con un actor tan carism\u00e1tico como \u00e9l en el papel principal. La franqueza con la que Hanks habl\u00f3 de la mala conciencia que le produc\u00eda el filme nos recuerda lo dif\u00edcil que es para un actor en plena cresta de la ola evaluar el guion de una pel\u00edcula que ya est\u00e1 rodada.<\/p>\n<p>Este incidente del a\u00f1o 1985, sin embargo, actu\u00f3 como un catalizador y no como una losa cargada de lastre sobre el futuro actor ganador del premio de la Academia. La lecci\u00f3n m\u00e1s valiosa que se puede extraer del caso de la pel\u00edcula del zapato rojo es c\u00f3mo influy\u00f3 en la misi\u00f3n de Hanks de elegir papeles m\u00e1s cuidadosamente. El actor, que entonces se mov\u00eda en el terreno de las comedias para toda la familia, decidi\u00f3 que necesitaba m\u00e1s perspectiva. Aprendi\u00f3 a desconfiar de las bondades de las escenas de acci\u00f3n, y comenz\u00f3 a buscar guiones que desafiaran tanto al p\u00fablico como a sus propias habilidades actorales. Unos a\u00f1os m\u00e1s tarde, en 1988, Big le traer\u00eda su primera nominaci\u00f3n al \u00d3scar, seguida del incre\u00edble doblete entre 1994 y 1995 con Philadelphia y Forrest Gump, que le aseguraron el lugar en la historia del cine. La determinaci\u00f3n de Hanks de no repetir los errores del thriller de esp\u00edas le vali\u00f3 para embarcarse en la producci\u00f3n de pel\u00edculas con mayor capital art\u00edstico y cultural, como &#8216;Algo para recordar&#8217; en 1993 en el g\u00e9nero rom\u00e1ntico, o las colaboraciones posteriores con el director de cine de guerra Steven Spielberg.<\/p>\n<p>Es ir\u00f3nico que el mayor logro de la pel\u00edcula de 1985 fuera su contribuci\u00f3n a la fotograf\u00eda final de la filmograf\u00eda de su director, Stan Dragoti, que tras este proyecto no volver\u00eda a dirigir otro largometraje que el p\u00fablico recuerde. La cinta, dirigida con el permiso del estudio para servir una s\u00e1tira en el plato de los cr\u00edticos que la esperaban ansiosos, fracas\u00f3 a nivel de Estados Unidos por una mezcla de mal momento y mejor intenci\u00f3n que la que mucha prensa le reconoci\u00f3. La ausencia de la pel\u00edcula en el cat\u00e1logo de Disney+ o de las principales plataformas como Netflix o HBO Max, salvo en algunos canales de nicho de televisi\u00f3n por cable, confirma que el largometraje no ha tenido la oportunidad de ser reevaluado como una obra menor, pero querida por un culte de nicho. La falta de una edici\u00f3n en Blu-ray (el DVD de 2004 est\u00e1 completamente descatalogado) ha querido datar el filme como una simple nota al pie en los anales de la carrera de la superestrella de &#8216;N\u00e1ufrago&#8217;.<\/p>\n<h2>La vigencia del caso de estudio: qu\u00e9 errores de producci\u00f3n convirtieron el remake en un fracaso hist\u00f3rico<\/h2>\n<p>\u00bfQu\u00e9 convierte a una comedia aparentemente inofensiva en un fracaso de 16 millones de d\u00f3lares que ning\u00fan estudio quiere reivindicar? El caso de &#8216;El hombre del zapato rojo&#8217; ofrece varias teor\u00edas desde el punto de vista de los ejecutivos y de la direcci\u00f3n de actores. La pel\u00edcula confundi\u00f3 constantemente el enfoque de la c\u00e1mara y el tono general de la historia. A diferencia de la versi\u00f3n original, en la que Pierre Richard interpretaba a un violinista que es la envidia de la orquesta y que se convierte en agente en un mundo de esp\u00edas lleno de trampas, la pel\u00edcula americana utiliz\u00f3 el escenario de una agencia de inteligencia con paredes de cristal para presentar una serie de gags que no terminaban de despegar. El guion, coescrito por el equipo de Robert Klane, fue aprobado por el estudio y filmado en 1984, pero el montaje final fue alterado por completo.<\/p>\n<p>Hay que tener en cuenta varios factores que marcaron el destino econ\u00f3mico de la pel\u00edcula. Para empezar, una fecha de estreno que la enfrent\u00f3 a &#8216;Regreso al futuro&#8217; (que se hab\u00eda estrenado unas semanas antes) y a &#8216;Cocoon&#8217;, convirtiendo el estreno del filme en una batalla de gigantes que, ante la falta de una clasificaci\u00f3n familiar clara, optaba por un producto que la cr\u00edtica etiquet\u00f3 como una p\u00e9rdida de tiempo. Con una duraci\u00f3n de menos de una hora y media, la pel\u00edcula se esfum\u00f3 r\u00e1pidamente de las salas de cine, un problema cl\u00e1sico para un actor como Hanks, que no ten\u00eda la maquinaria de remakes que algunos estudios quer\u00edan lanzar. A pesar de que el equipo de producci\u00f3n intent\u00f3 promocionar el filme como una parodia que los aficionados al cine de esp\u00edas iban a adorar, nunca consigui\u00f3 despegar entre el p\u00fablico general.<\/p>\n<p>Desde una perspectiva de la industria cinematogr\u00e1fica, el filme se ha convertido en un caso bien documentado de lo que sucede cuando los estudios estadounidenses intentan replicar el encanto de las comedias con un sello muy local sin comprender sus mecanismos. Se trataba de una pel\u00edcula sencilla, cuyo \u00e9xito en Francia en los a\u00f1os 70 resid\u00eda en la relaci\u00f3n cat\u00f3dica entre el gran hombre y el universo pulcro de una Europa que se desmoronaba a su alrededor. El error fue creer que el mero hecho de colocar a la estrella adecuada (en este caso, Hanks, cuya cara de buen chico con un zapato marr\u00f3n en la cabeza hizo que el cartel de la pel\u00edcula vendiera por s\u00ed solo) sin el pensamiento creativo del director original conseguir\u00eda el mismo efecto. El estudio cinematogr\u00e1fico no se equivoc\u00f3 respecto a la estrella que estaba lanzando, pero la pel\u00edcula fracas\u00f3 en todos los dem\u00e1s aspectos de producci\u00f3n. Las escenas en las que Hanks tropieza con todo el mobiliario, una marca de f\u00e1brica de la comedia f\u00edsica estadounidense, resultaron demasiado cursis para los cr\u00edticos y no despertaron el inter\u00e9s de la audiencia que prefer\u00eda la acci\u00f3n m\u00e1s expl\u00edcita de mediados de la d\u00e9cada.<\/p>\n<p>Para entender el rechazo completo del p\u00fablico en 1985, especialmente en comparaci\u00f3n con la carrera triunfal del g\u00e9nero en aquella misma \u00e9poca, conviene se\u00f1alar que los estudios de Hollywood estaban inmersos en una huelga de guionistas que afectaba a toda la industria. Este trasfondo no justifica la calidad final de la pel\u00edcula, pero s\u00ed los intentos de muchos de sus ejecutivos de culpar a factores externos de taquilla. Los cimientos del fracaso tambi\u00e9n resid\u00edan en la incapacidad del estudio de confiar en el material de origen franc\u00e9s para un mercado masivo que era ya visto como un producto internacional en expansi\u00f3n. La producci\u00f3n ni siquiera se benefici\u00f3 del \u00e9xito que, en ese a\u00f1o, estaban teniendo las pel\u00edculas de esp\u00edas con grandes estrellas, como la entrega de James Bond &#8216;Panorama para matar&#8217;.<\/p>\n<h2>Consecuencias a largo plazo y la huella en la filmograf\u00eda de Tom Hanks<\/h2>\n<p>Es un ejercicio interesante mirar la carrera de Hanks y preguntarse si sin el fracaso de la pel\u00edcula de 1985 habr\u00eda alcanzado su estatus legendario. El actor ha declarado en varias ocasiones que los contratiempos de aquella etapa fueron fundamentales para evitar que se durmiera en los laureles y se convirtiera en otro rostro descartable de las comedias de moda. La pel\u00edcula, que algunos cr\u00edticos llaman la comedia musical que casi lo termina confinando siempre a un g\u00e9nero, sorprendentemente no afect\u00f3 a su estatus como actor del a\u00f1o. El hecho de que la pel\u00edcula del zapato rojo se haya convertido en el \u00faltimo de los fracasos absolutos de su carrera en taquilla durante muchos a\u00f1os dice mucho de su capacidad para aprender de los errores y aplicar el sentido de la disciplina. El prestigio que acumular\u00eda con la \u00e9pica &#8216;Salvar al soldado Ryan&#8217; en 1998 o la comedia existencial &#8216;N\u00e1ufrago&#8217; en el a\u00f1o 2000, entre otras, demuestra que la destreza interpretativa siempre estuvo ah\u00ed, solo necesitaba del veh\u00edculo adecuado para mostrar la extraordinaria gama de emociones que hab\u00eda estado desarrollando.<\/p>\n<p>El impacto de este fiasco en la cr\u00edtica de su tiempo no ha disminuido con la edad. La pel\u00edcula no ha aparecido en ninguna de las listas de mejores largometrajes que publican los peri\u00f3dicos de referencia en el aniversario de su estreno. Ning\u00fan canal de televisi\u00f3n en Espa\u00f1a emite la pel\u00edcula en horario de madrugada como un cl\u00e1sico de culto que merece una revisi\u00f3n. A diferencia de otras comedias ochenteras que nacieron como fracasos y que fueron redescubiertas por generaciones posteriores gracias a las copias en v\u00eddeo, &#8216;El hombre del zapato rojo&#8217; ha sido doblemente castigada por el olvido, una rareza teniendo en cuenta las cifras de taquilla de la \u00e9poca y el hecho de que ni siquiera el apellido de su gran protagonista, que entonces ya era una estrella consolidada, pudiera rescatarla. Solo una entrevista que circul\u00f3 en el a\u00f1o 2005, coincidiendo con el lanzamiento en DVD, volvi\u00f3 a poner la pel\u00edcula en el ojo del hurac\u00e1n de los aficionados m\u00e1s ac\u00e9rrimos.<\/p>\n<p>En este contexto, el valor hist\u00f3rico de la cinta reside m\u00e1s en la trayectoria de su actor que en sus propios logros cinematogr\u00e1ficos. La lecci\u00f3n que la industria extrae de este caso sigue siendo relevante en la era del streaming, donde la nueva pel\u00edcula de Hanks se estrena directamente en las plataformas digitales de pago casi sin pasar por las salas de cine. La posibilidad de que una pel\u00edcula como &#8216;El hombre del zapato rojo&#8217; se estrellara en el clima actual es pr\u00e1cticamente nula, ya que no habr\u00eda necesitado de una audiencia masiva en salas para ser rentable. De hecho, el p\u00fablico que descubriera la versi\u00f3n de 1985 en alg\u00fan canal de pago o en una plataforma de v\u00eddeo bajo demanda podr\u00eda encontrarla desconcertantemente mediocre, pero no carente de ese tipo de encanto que solo las superstars de la \u00e9poca pod\u00edan transmitir, con un estilo de vestir que delata la est\u00e9tica de los ochenta, cercano al de aquel joven que pon\u00eda una tortilla de patatas en los plat\u00f3s televisivos. La pel\u00edcula se ha convertido as\u00ed en una c\u00e1psula del tiempo y un recordatorio de que incluso las carreras m\u00e1s brillantes contienen cap\u00edtulos que los equipos de relaciones p\u00fablicas prefieren enterrar bajo millones de \u00e9xitos de taquilla. Que la mayor parte de los actores pueda so\u00f1ar con un proyecto as\u00ed se debe, ir\u00f3nicamente, a la tercera o cuarta opci\u00f3n de una carrera que se ha caracterizado por saber cu\u00e1ndo no usar un zapato rojo, sino los tacones m\u00e1s elegantes de la historia del cine moderno.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace 41 a\u00f1os, cuando Tom Hanks ya era un rostro familiar gracias a taquillazos c\u00f3micos como &#8216;1, 2, 3&#8230; Splash&#8217; pero todav\u00eda le faltaba una d\u00e9cada para ganar su primer \u00d3scar, estren\u00f3 una comedia de esp\u00edas que ni la cr\u00edtica ni el p\u00fablico entendieron. 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