Apple desarrolla una pulsera sin pantalla para competir con Whoop

Apple prepara una pulsera de tela sin pantalla, con suscripción y lanzamiento previsto para 2028, para desafiar a Whoop.

Por Central
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  • La Apple Band es una pulsera sin pantalla que Apple desarrolla para competir directamente con Whoop.
  • El lanzamiento de la Apple Band no ocurriría antes de 2028, según fuentes internas.
  • Apple planea replicar el modelo de suscripción de Whoop para obtener ingresos recurrentes. Tags: [

Apple ha puesto en marcha el desarrollo de una pulsera de actividad física sin pantalla destinada a competir directamente con Whoop, según ha revelado Mark Gurman en Bloomberg. El proyecto, respaldado personalmente por Tim Cook —quien recientemente cedió la dirección de la compañía a John Ternus—, ha superado ya la fase conceptual y cuenta con prototipos funcionales sobre los que los ingenieros de Cupertino evalúan rendimiento y viabilidad. La denominación interna del dispositivo es Apple Band, y su diseño se aleja radicalmente del Apple Watch: una banda fabricada en tela fina que integra un módulo de sensores, sin ningún tipo de pantalla, centrada únicamente en el seguimiento biométrico esencial.

Prototipos funcionales y fecha estimada: la Apple Band no llegará antes de 2028

El equipo de ingeniería de Apple ha pasado de la fase de ideas a la investigación tecnológica avanzada con múltiples prototipos de la pulsera. En esta etapa, conocida internamente como technology research, se evalúa el desempeño de los sensores, la autonomía de la batería, la integración con los servicios de Apple y la experiencia de usuario sin interfaz visual. Aunque Tim Cook y Eddy Cue apoyan firmemente el proyecto, fuentes internas señalan que no existe garantía de que se convierta en un producto comercial. Si la compañía decide seguir adelante, el lanzamiento no ocurriría antes de 2028. Apple deberá sortear además problemas en la cadena de producción relacionados con la inteligencia artificial y asegurar que el dispositivo pueda integrarse sin fricciones con iCloud, Apple Health y el ecosistema de suscripciones.

El modelo de suscripción como eje estratégico

La principal diferencia entre la Apple Band y el Apple Watch no es solo la ausencia de pantalla, sino el modelo de negocio. Whoop funciona con un sistema de suscripción: el usuario paga una tarifa mensual o anual que incluye el dispositivo a un coste reducido y acceso completo a la plataforma de análisis de datos. Apple quiere replicar este esquema, que le garantizaría un flujo de ingresos recurrente y predecible. Cuando un cliente compra un Apple Watch, la transacción se limita al precio del hardware; en cambio, con una suscripción la compañía «amarra» al usuario durante al menos un año, y obtiene ingresos continuos por el servicio de interpretación de métricas de salud y fitness. Este mismo modelo lo aplica Oura con su anillo inteligente, que registra sueño, ritmo cardíaco y otros marcadores biométricos mediante una membresía mensual.

La estrategia de suscripción encaja con la creciente prioridad que Apple otorga a los servicios. Los ingresos por suscripciones (iCloud, Apple Music, Apple Fitness+, Apple TV+, iCloud+) han crecido de forma sostenida y representan una parte cada vez mayor del negocio total. Una pulsera sin pantalla, fabricada con materiales textiles y componentes electrónicos relativamente sencillos, permitiría a Apple competir en la gama media del mercado de wearables y al mismo tiempo expandir su base de suscriptores de salud digital.

¿Qué es Whoop y por qué Apple quiere emularlo?

Whoop es una pulsera de fitness sin pantalla que ha ganado una notable tracción entre atletas y personas que buscan un seguimiento biométrico riguroso sin las distracciones de un reloj inteligente. Su dispositivo registra frecuencia cardíaca, variabilidad del ritmo cardíaco (HRV), temperatura de la piel, oxígeno en sangre (SpO2) y calidad del sueño, y ofrece una métrica llamada «Strain» (esfuerzo) y «Recovery» (recuperación) que ayuda al usuario a optimizar su entrenamiento y descanso. Whoop no muestra notificaciones, ni permite instalar aplicaciones, ni tiene pantalla táctil; todo el análisis se realiza a través de la aplicación móvil. Este enfoque minimalista ha sido clave para conquistar a un público que valora la precisión de los datos por encima de la funcionalidad smart.

Apple ya ha empezado a incorporar funciones similares en su aplicación Salud. Entre las novedades destacan un seguimiento más detallado de la frecuencia cardíaca, un modo que analiza el nivel de preparación física diaria —una métrica equivalente al «Recovery» de Whoop— y una interfaz de usuario renovada, más limpia y accesible, claramente inspirada en la experiencia que ofrecen Whoop y Oura. Estos movimientos anticipan la llegada de la Apple Band y sugieren que la compañía quiere construir la infraestructura de software antes de lanzar el hardware.

Apple Watch vs. Apple Band: dos dispositivos, dos propósitos

Una de las preguntas más frecuentes entre los analistas es si la Apple Band canibalizaría las ventas del Apple Watch. La respuesta parece clara: no competirán entre sí porque se dirigen a públicos y casos de uso diferentes. El Apple Watch es un reloj inteligente completo con pantalla táctil, aplicaciones de terceros, conectividad celular (en sus variantes LTE), capacidad para realizar pagos, monitorización de actividad física avanzada y un diseño pensado para ser un dispositivo de uso diario que también funciona como complemento de moda. Su precio parte de los 399 dólares en el mercado estadounidense y puede superar los 800 dólares en los modelos Ultra.

La Apple Band, en cambio, sería un dispositivo discreto, ligero, diseñado para usarse las 24 horas del día sin causar molestias. Sin pantalla ni notificaciones, su objetivo es ser un sensor pasivo que recolecta datos biométricos de forma continua y los envía al iPhone para su análisis. Está pensada para quienes ya tienen un Apple Watch pero quieren un dispositivo aún más cómodo para dormir, o para quienes prefieren no usar un reloj durante el deporte o en la vida cotidiana. También podría atraer a usuarios que nunca han comprado un smartwatch pero están interesados en el seguimiento de salud a través de una suscripción.

¿Cómo se diferencia de Whoop en diseño y funcionalidad?

Según los reportes, la Apple Band está fabricada con tela fina e incluye un módulo con sensores. Este diseño es similar al de Whoop, que utiliza una banda textil con un pequeño módulo extraíble que aloja la electrónica. La gran diferencia es que Apple podría integrar sus propios sensores propietarios, optimizados para funcionar con watchOS y el ecosistema de Salud de Apple. Además, al igual que Whoop, la pulsera no tendría pantalla, por lo que toda la interacción se realizaría a través del iPhone. Esto la convierte en un dispositivo extremadamente minimalista, con una autonomía potencialmente muy superior a la de un Apple Watch, ya que no necesita alimentar una pantalla.

La app de Salud se prepara para la pulsera inteligente

La evidencia más clara de que Apple está allanando el terreno para la Apple Band son las actualizaciones recientes de la aplicación Salud. La compañía ha introducido un nuevo módulo de «Preparación física diaria» que analiza la variabilidad del ritmo cardíaco, la calidad del sueño y los niveles de actividad para determinar si el usuario está listo para un entrenamiento intenso o necesita recuperación. Esta funcionalidad es casi idéntica a la métrica de Recovery de Whoop. También se ha rediseñado la interfaz para mostrar tarjetas de datos más visuales y fáciles de interpretar, con gráficos de tendencias y alertas personalizadas.

Además, Apple ha mejorado el seguimiento del sueño con detección de fases (REM, ligero, profundo) y ha añadido la posibilidad de registrar la temperatura basal mediante sensores del Apple Watch Series 8 y posteriores. Todos estos cambios apuntan a una plataforma de salud más robusta que puede funcionar de manera independiente al reloj inteligente. Una pulsera sin pantalla sería el compañero perfecto para esta plataforma, ofreciendo datos continuos sin la necesidad de llevar un dispositivo voluminoso en la muñeca.

El colgante inteligente con cámara queda en pausa

Mientras Apple avanza con la pulsera de fitness, ha detenido otro proyecto wearable ambicioso: un colgante inteligente equipado con cámara e impulsado por la nueva versión de Siri basada en inteligencia artificial generativa. Este dispositivo, descrito por Gurman como un asistente visual que podría reconocer objetos y responder preguntas sobre el entorno del usuario —similar al concepto de la película Her—, ha sido pausado después de que el equipo de ingeniería encontrara dificultades técnicas y de mercado. El fiasco del AI Pin de Humane, un wearable con proyección láser y asistente de IA que fracasó estrepitosamente tanto en crítica como en ventas, ha servido como advertencia para Apple. La compañía prefiere concentrar sus recursos en la pulsera de fitness, un producto con un caso de uso claro y un mercado validado, antes que arriesgarse con un concepto más experimental.

No se sabe si el colgante inteligente retomará su desarrollo en el futuro o si quedará archivado definitivamente. Lo que sí está claro es que Apple prioriza los wearables con un modelo de negocio sostenible y una propuesta de valor tangible para el usuario, y en ese sentido la pulsera sin pantalla se presenta como una apuesta mucho más segura que un asistente visual con cámara.

Implicaciones para el mercado de wearables y el ecosistema Apple

Si la Apple Band llega al mercado, tendría un impacto significativo en el sector de los wearables de fitness. Whoop, que actualmente domina el nicho de las pulseras sin pantalla, se enfrentaría a un competidor con los recursos de marketing, distribución e integración de servicios más grande del mundo. Apple podría ofrecer la pulsera a un precio de suscripción más bajo o combinarla con Apple Fitness+ para crear un paquete atractivo. Además, la integración nativa con el iPhone y la aplicación Salud le daría una ventaja frente a Whoop, que requiere una app independiente y no se beneficia del ecosistema de Apple.

Por otro lado, la pulsera sin pantalla podría canibalizar las ventas del Apple Watch de gama baja, especialmente del modelo SE. Sin embargo, Apple parece dispuesta a asumir ese riesgo a cambio de capturar un segmento de usuarios que nunca compraría un smartwatch pero sí pagaría una suscripción mensual por un dispositivo de salud especializado. Es el mismo movimiento que hizo con los AirPods frente a los EarPods con cable: crear una nueva categoría que expande el mercado total en lugar de limitarse a competir dentro de la existente.

La decisión de lanzar la Apple Band también refleja una estrategia más amplia de Apple de profundizar en el ámbito de la salud digital. La compañía lleva años invirtiendo en sensores de glucosa no invasivos, monitores de presión arterial y algoritmos de detección temprana de enfermedades. Una pulsera sin pantalla, al ser un dispositivo que se usa de forma continua, podría recopilar datos biométricos de mayor calidad y durante más tiempo que un reloj que muchos usuarios se quitan durante la noche o en determinadas actividades. Esto alimentaría la base de datos de salud de Apple y mejoraría sus modelos de inteligencia artificial para ofrecer recomendaciones personalizadas.

¿Qué ventajas ofrece el modelo de suscripción para Apple y para el usuario?

Para Apple, la suscripción transforma un producto de hardware en un flujo de ingresos recurrente. Cada nuevo suscriptor representa un ingreso mensual que se acumula año tras año, lo que mejora la previsibilidad financiera y la valoración de la compañía. Además, la suscripción permite subsidiar el coste del hardware, lo que hace que el dispositivo sea más accesible en el punto de venta y acelera la adopción. Para el usuario, la suscripción elimina el desembolso inicial elevado y le da acceso a análisis avanzados, actualizaciones de software y posiblemente garantía extendida. Whoop cobra 30 dólares al mes o 239 dólares al año; si Apple iguala o reduce ese precio, la propuesta se vuelve muy atractiva para quienes ya están dentro del ecosistema.

La fecha de lanzamiento y los retos técnicos pendientes

Aunque los prototipos ya son funcionales, Apple debe resolver varios desafíos antes de lanzar la Apple Band. El principal es la precisión de los sensores en un formato tan delgado y sin pantalla. La ausencia de interfaz visual significa que el usuario no puede confirmar visualmente que el dispositivo está funcionando o que los sensores están en contacto correcto con la piel. Apple tendrá que implementar algún tipo de retroalimentación háptica o lumínica (quizás un LED pequeño) para indicar el estado del dispositivo. Otro reto es la duración de la batería: al no tener pantalla, la pulsera podría durar varios días o incluso semanas, pero los sensores continuos (frecuencia cardíaca, SpO2, temperatura) consumen energía. Whoop logra hasta cinco días de autonomía; Apple podría aspirar a una semana o más optimizando su chip de bajo consumo.

Además, la cadena de suministro de componentes textiles y electrónicos flexibles debe ser escalable. Apple ya tiene experiencia con las correas de tela del Apple Watch y las fundas de cuero, pero una pulsera completa de tela con un módulo sensor integrado plantea retos de fabricación diferentes. La compañía también debe garantizar que el dispositivo sea resistente al agua y al sudor, ya que se usará durante el ejercicio y el sueño.

La Apple Band representa un movimiento estratégico de Apple para diversificar su oferta de wearables más allá del Apple Watch, capturando el nicho de las pulseras sin pantalla que Whoop ha demostrado que tiene demanda. Con un diseño minimalista, un modelo de suscripción recurrente y una integración profunda con el ecosistema de salud de Apple, el dispositivo podría atraer tanto a deportistas como a usuarios cotidianos que buscan un seguimiento biométrico continuo sin distracciones. Si Apple logra sortear los desafíos técnicos y de producción, la pulsera no solo competirá con Whoop, sino que podría redefinir el segmento de los wearables de salud, acercando a millones de personas a un control más riguroso de su bienestar a través de un dispositivo que apenas se nota en la muñeca.

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