Marvel olvida 5 escenas post-créditos sin continuidad en el UCM

Marvel ha dejado sin resolver varias escenas post-créditos de la Fase 4 y 5, generando dudas sobre la coherencia.

Por Central
Cinco escenas post-créditos del UCM, desde Sharon Carter hasta Hércules, quedaron sin continuidad.
Destacados
  • Sharon Carter fue revelada como Power Broker en Falcon y el Soldado de Invierno, pero nunca se retomó su historia.
  • La escena post-créditos de Eternals introdujo a Hércules, pero el personaje no ha aparecido desde entonces.
  • Marvel ha perdido credibilidad al no dar continuidad a estas promesas narrativas.

El Universo Cinematográfico de Marvel (UCM) ha construido durante casi dos décadas una de las franquicias narrativas más ambiciosas de la historia del cine. Sin embargo, la tan cacareada Saga del Multiverso, que comenzó con WandaVision en 2021 y debía culminar con las próximas Avengers: Doomsday y Avengers: Secret Wars, ha dejado tras de sí un rastro de promesas incumplidas. En particular, varias escenas post-créditos — esos fragmentos que tradicionalmente anticipaban el futuro del UCM con precisión casi quirúrgica — han quedado colgando sin resolución. Marvel introdujo personajes, villanos y giros de guion que simplemente nunca volvieron a aparecer. Analizamos cinco de esos casos más flagrantes, explorando por qué ocurrieron, qué significado tenían en su momento y qué lecciones deja su abandono para la credibilidad de la franquicia.

Las escenas post-créditos, desde que Nick Furia le habló a Tony Stark sobre la Iniciativa Vengadores en 2008, se convirtieron en la firma del UCM. Funcionaban como un gancho narrativo que conectaba películas individuales con una trama mayor. Pero durante la Fase 4 y 5, la estrategia se ha diluido. De la docena de escenas post-créditos estrenadas desde 2021, al menos cinco no han tenido continuidad alguna hasta la fecha. Esto no solo frustra a los seguidores más fieles, sino que erosiona la confianza en que cada detalle del UCM tiene un propósito. Analicemos cada una de ellas.

Sharon Carter como Power Broker en Falcon y el Soldado de Invierno: un giro que nadie recogió

La serie Falcon y el Soldado de Invierno (2021) fue el segundo proyecto de Marvel Studios para Disney+, y su trama principal giraba en torno a la lucha por el escudo del Capitán América y la aparición del misterioso Power Broker, una figura criminal que controlaba la isla de Madripoor. Durante la serie, Sharon Carter (Emily VanCamp) ayudaba a los protagonistas, pero al final se revelaba que ella misma era el Power Broker. La escena post-créditos mostraba a Sharon disfrutando de su recién obtenido indulto presidencial mientras, por teléfono, aseguraba a un contacto que «volvía a estar al mando» de sus operaciones.

Este giro tenía implicaciones enormes. Sharon Carter, que había sido un personaje secundario en las películas de Capitán América, pasaba a ser una antagonista de largo plazo, con poder político y criminal. Sin embargo, desde entonces no se ha vuelto a saber nada de ella. No apareció en ninguna otra serie ni película del UCM. Ni siquiera se la mencionó en Secret Invasion o Brave New World, donde su ausencia resulta llamativa. La promesa de una Sharon Carter villana se evaporó sin dejar rastro, posiblemente porque los planes de Marvel cambiaron drásticamente tras la recepción mixta de la serie y la reestructuración de sus futuras tramas.

¿Qué significa esto para la narrativa del UCM? Que un arco argumental completo — con implicaciones para la geopolítica del universo — fue abandonado. La escena post-créditos, que debería haber sembrado una subtrama para la siguiente fase, se convirtió en un callejón sin salida. Es un ejemplo perfecto de cómo Marvel ha priorizado lanzar contenido sobre mantener una coherencia interna.

Harry Styles como Eros y el destino de los Eternals: dos escenarios muertos

Eternals (2021) fue una de las películas más divisivas del UCM. Su final incluía dos secuencias post-créditos. En la primera, los Eternals restantes eran visitados por Pip el Troll y Eros — interpretado por el cantante Harry Styles — quien se presentaba como hermano de Thanos y ofrecía su ayuda para encontrar a los compañeros desaparecidos. En la segunda, Dane Whitman (Kit Harington) abría una caja que contenía la Espada Ébano, mientras una voz en off — la de Blade, interpretado por Mahershala Ali — le preguntaba si estaba seguro de estar preparado.

Ambas escenas apuntaban a futuros desarrollos. La introducción de Eros, un personaje de los cómics con poderes psíquicos y conexión directa con el villano más grande de la saga, parecía un movimiento estratégico. Harry Styles era un fichaje mediático enorme. Y la aparición de Blade — anunciado con bombo y platillo años antes — prometía por fin su integración en el UCM. Pero nada de eso ocurrió. Blade ha tenido múltiples retrasos y cancelaciones; la última noticia confirmó que la película fue descartada. Eros no ha vuelto a ser mencionado. El Eternals en pleno ha quedado en un limbo narrativo, y las escenas post-créditos son hoy un recordatorio de un plan que nunca se ejecutó.

Es relevante señalar que Marvel Studios invirtió millones en el casting de Harry Styles y en la construcción de la trama de Eros. La cancelación de la secuela de Eternals, combinada con la salida de la directora Chloé Zhao y la falta de interés del estudio en retomar a estos personajes, ha dejado este hilo suelto. Para los fans, es una de las mayores frustraciones de la Fase 4.

El Consejo de Kangs en Quantumanía: el gran villano que se desvaneció

Si hay una escena post-créditos que simboliza el caos de planificación de Marvel en esta etapa, es la de Ant-Man y la Avispa: Quantumanía (2023). Al final de la película, después de que Scott Lang y Hope van Dyne derrotaran a Kang el Conquistador (Jonathan Majors), una escena mostraba un vasto Consejo de Kangs, una reunión de variantes multiversales del villano, incluyendo a Rama-Tut, Centurión y Immortus. La escena prometía una guerra multiversal que sería el eje de la siguiente Avengers.

Pero todo se desmoronó cuando Jonathan Majors fue arrestado y condenado por agresión y acoso a su expareja. Marvel lo despidió de inmediato y canceló todos los planes que giraban en torno a Kang. La película Avengers: The Kang Dynasty pasó a llamarse Avengers: Doomsday, con Doctor Doom como nuevo villano principal, interpretado por Robert Downey Jr. La escena post-créditos del Consejo de Kangs, que había generado un enorme hype, quedó completamente huérfana. No solo no tendrá continuación, sino que además el estudio ha tenido que reescribir toda su narrativa para eliminar la amenaza de Kang.

Este caso es particularmente grave porque no se trata de un personaje secundario olvidado, sino del villano central de toda una fase. La escena post-créditos se convirtió en un callejón sin salida por causas externas, pero el daño a la credibilidad del UCM fue evidente. Los fans invirtieron tiempo en teorizar sobre el Consejo de Kangs, y el estudio tuvo que admitir tácitamente que ese camino se había cerrado.

Hércules jura venganza contra Thor en Love and Thunder: un cameo que nunca llegó a más

Thor: Love and Thunder (2022) fue otra película que polarizó a la audiencia. Su escena post-créditos mostraba a Zeus (Russell Crowe) encargando a su hijo Hércules que vengara la humillación sufrida a manos de Thor. El papel de Hércules fue interpretado por Brett Goldstein, conocido por Ted Lasso, en un casting que fue aclamado. La escena sugería que Hércules sería un futuro antagonista para el Dios del Trueno, posiblemente en una película o serie posterior.

Sin embargo, desde entonces no ha habido noticias de Hércules ni de un proyecto que lo involucre. Thor apareció en Deadpool & Wolverine (2024) en un cameo, pero sin mención alguna a Hércules. Tampoco hay planes confirmados para una quinta entrega de Thor, ni para una serie derivada. El personaje de Goldstein parece haberse quedado en una promesa vacía. A diferencia de otros casos, aquí el actor está disponible y el personaje es popular en los cómics, pero Marvel no ha mostrado interés en continuar la trama.

Este olvido es especialmente desconcertante porque la escena post-créditos tenía un tono serio y preparaba un conflicto personal para Thor. Después de la pérdida de Jane Foster y su viaje emocional, un enfrentamiento con el semidiós griego habría sido un desarrollo natural. Pero Marvel decidió no seguirlo, probablemente porque la recepción de la película no justificaba una secuela directa y porque el estudio ha redirigido sus esfuerzos hacia los X-Men y Doom.

Mónica Rambeau atrapada en el universo de los X-Men: la promesa más grande, el abandono más silencioso

The Marvels (2023) fue un desastre de taquilla, pero contenía una de las escenas post-créditos más emocionantes de los últimos años. Tras los créditos, veíamos a Mónica Rambeau (Teyonah Parris) despertar en una dimensión desconocida. A su lado aparecía una variante de su madre, María Rambeau (Lashana Lynch), ahora convertida en Capitana Marvel (Fotón), y también el Bestia (Kelsey Grammer) de los X-Men de la Fox. La escena confirmaba que Mónica había cruzado al universo donde habitan los mutantes clásicos, y que el UCM finalmente se fusionaría con esa franquicia.

Kelsey Grammer ya ha sido confirmado para Avengers: Doomsday, lo que sugiere que el personaje sí tendrá continuidad. Sin embargo, de Mónica Rambeau y de la variante de su madre no se ha vuelto a saber nada. No hay anuncios de que Teyonah Parris o Lashana Lynch vayan a aparecer en próximas películas. La sensación es que, tras el fracaso de The Marvels, el estudio ha decidido dejar de lado a esos personajes, a pesar de que la escena post-créditos había generado un gran interés en cómo se integrarían los X-Men en el UCM.

Lo paradójico es que esta escena tenía una función clara: servir de puente entre el UCM y el universo mutante que Disney adquirió al comprar Fox. Pero al abandonar a Mónica y a la Fotón, Marvel ha fragmentado una transición que debería haber sido fluida. Es probable que el estudio reincorpore a estos personajes más adelante, pero por ahora están en el mismo limbo que Sharon Carter y Eros.

El patrón detrás de los olvidos: ¿crisis de planificación o nueva estrategia?

Estas cinco escenas comparten un denominador común: fueron creadas como parte de un plan narrativo a largo plazo que luego fue descartado. En algunos casos, por causas de fuerza mayor (como el caso de Jonathan Majors). En otros, por el pobre rendimiento de las películas o series que las contenían. Pero también hay un componente de sobreproducción: Marvel lanzó demasiado contenido en poco tiempo, y no todas las líneas argumentales podían sostenerse.

Desde un punto de vista estratégico, el cambio de enfoque hacia Doctor Doom y los X-Men ha obligado al estudio a abandonar tramas que ya no encajan en la nueva dirección. El problema es que las escenas post-créditos son, por definición, un compromiso con el público. Cuando Marvel las incluye, está diciendo: «esto importa, volveremos a ello». Al no hacerlo, rompe la confianza del espectador. Si los fans no pueden creer que lo que ven en los créditos tendrá continuidad, la herramienta pierde todo su valor.

Para recuperar esa credibilidad, Marvel debería ser más cauto con las escenas post-créditos. No todas las películas necesitan una. Y cuando las usen, deberían asegurarse de que el hilo se retoma, aunque sea años después. Alternativamente, podrían utilizarlas para cerrar tramas en lugar de abrir nuevas. De hecho, las mejores escenas post-créditos de la saga — como la de Capitán América: El Soldado de Invierno con la introducción de la Visión o la de Guardianes de la Galaxia Vol. 2 con el cameo de Stan Lee — funcionaban como guiños o conclusiones, no como promesas de futuro.

En el estado actual del UCM, con Avengers: Doomsday proyectada para 2026 y Avengers: Secreet Wars para 2027, aún hay tiempo para que alguno de estos hilos sueltos se retome. El regreso de Kelsey Grammer sugiere que la puerta de los X-Men está abierta. Y quizás, en algún momento, veamos a Hércules enfrentarse a Thor o a Sharon Carter regresar como una amenaza política. Pero por ahora, estas cinco escenas quedan como un recordatorio de que incluso el estudio más meticuloso puede perder el control de su propia historia. La pregunta que queda en el aire es si el público seguirá perdonando esos olvidos o si comenzará a exigir coherencia a cambio de su fiabilidad.

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