GOG añade modelos 3D de las cajas originales de juegos de PC

GOG incorpora modelos 3D de las cajas originales de cinco juegos clásicos de PC para preservar su memoria visual y nostálgica.

Por Central
GOG añade modelos 3D de las cajas originales de juegos de PC
Destacados
  • GOG ha añadido modelos 3D de las cajas originales de juegos como Armikrog, Descent, Hitman, Myst y Star Trek.
  • Los modelos 3D se pueden rotar, ampliar y examinar, y también hay plantillas para imprimir y reconstruir las cajas.
  • Benjamin Wimmer, con su proyecto Big Box Collection, es el responsable de los escaneos de alta calidad.

Hubo un tiempo en el que conservar un juego de PC parecía tan sencillo como guardar su caja en una estantería. Hoy nuestras bibliotecas caben en una cuenta, pero volver dentro de diez o veinte años a aquello que compramos implica otras preguntas: si podremos descargarlo, instalarlo y hacerlo funcionar en el ordenador que tengamos entonces. GOG lleva tiempo intentando reducir parte de esa incertidumbre con instaladores sin DRM y un programa de preservación orientado a la compatibilidad. Lo siguiente que quiere conservar, sin embargo, no hace falta para ejecutar ningún juego: son las cajas que los contenían. La plataforma ha anunciado que GOG añade modelos 3D de las cajas originales de juegos de PC, un paso inesperado que apunta directamente a la nostalgia y al valor cultural del embalaje físico.

Cinco juegos inauguran la biblioteca de cajas tridimensionales

GOG ha empezado a materializar esa idea con títulos concretos. Los primeros juegos en recibir este tratamiento son Armikrog, Descent, Hitman: Codename 47, Myst: Masterpiece Edition y Star Trek: 25th Anniversary. Quienes posean alguno de estos juegos en la plataforma pueden descargar un modelo 3D de su caja original. Además, si quieren ir un paso más allá, también está disponible una plantilla plana preparada para imprimirla y reconstruirla con papel, tijeras y pegamento. Es importante aclarar que no significa que hayan vuelto las ediciones físicas ni el CD-ROM. El juego continúa siendo una descarga digital; lo que vuelve a nuestras manos es la caja, su diseño y su memoria visual.

La iniciativa responde a una pregunta que muchos jugadores veteranos se hacen: ¿qué fue de aquellas grandes cajas de cartón que ocupaban espacio en la habitación, con manuales, mapas y todo tipo de materiales adicionales? GOG no solo ofrece un objeto decorativo, sino también un vínculo tangible con una época en la que comprar un juego era también adquirir un objeto físico que se podía tocar, oler y colocar en una estantería. Los modelos 3D se pueden rotar, ampliar y examinar desde cualquier ángulo, y las plantillas permiten una recreación física real.

Benjamin Wimmer y Big Box Collection: el origen de los escaneos

Detrás de estos modelos no hay un equipo interno de GOG, sino el trabajo de un conservador individual. Benjamin Wimmer lleva desde 2015 dedicándose a la preservación del embalaje clásico de PC con su proyecto Big Box Collection, una iniciativa personal que convierte cajas reales en modelos tridimensionales de alta calidad. De esa colección proceden los escaneos que la plataforma ha incorporado ahora a estos cinco juegos. Wimmer no solo digitaliza las caras de la caja: captura texturas, pliegues, desgastes y todos los detalles que hacen única a cada edición.

Su trabajo es un ejemplo de cómo la preservación digital no se limita al código. Mientras las empresas se centran en mantener los juegos funcionales en hardware moderno, proyectos como Big Box Collection recuerdan que el contexto físico también forma parte de la historia del videojuego. Los manuales, los mapas, las guías de referencia rápida y hasta los anuncios impresos en el interior de las tapas son testigos de cómo se consumían los juegos antes de que Internet lo cambiara todo.

El contexto físico que se pierde con lo digital

Antes de que nuestras bibliotecas fueran una cuadrícula de portadas, un juego de PC podía ocupar un espacio considerable en la habitación. Aquellas big boxes reunían manuales, mapas, ilustraciones y otros materiales que extendían la experiencia fuera de la pantalla y que, en una época anterior a Internet, también cumplían una función práctica. Servían para aprender los controles, para sumergirse en la historia o simplemente para admirar el arte conceptual. Con la llegada de los CD-ROM y luego de las descargas digitales, ese ecosistema se fue desvaneciendo.

El final de las big boxes no llegó de golpe. A medida que los propios juegos pudieron integrar más información y dejamos atrás aquella era previa a Internet, buena parte de esos materiales perdió su función original. Después, las tiendas digitales hicieron el resto: ya no necesitábamos una caja para descubrir un juego, porque su portada, sus capturas y sus vídeos estaban delante de nosotros antes de comprarlo. El propio Wimmer describe esas fichas modernas como una evolución lógica de aquellos embalajes, más cómodas y adaptadas a cómo compramos hoy. Sin embargo, algo se quedó en el camino: la experiencia de abrir una caja, oler el cartón nuevo y hojear un manual mientras el juego se instalaba.

¿Qué son exactamente los modelos 3D de cajas que ofrece GOG?

Son archivos digitales que reproducen con fidelidad el diseño tridimensional de las cajas originales de los juegos. Los usuarios pueden descargarlos desde la página del juego en GOG, visualizarlos en cualquier visor 3D y, si lo desean, imprimir las plantillas planas para montar una réplica física con papel y pegamento. No incluyen el juego en sí, solo el embalaje. La iniciativa se enmarca dentro del compromiso de GOG con la preservación, pero en esta ocasión centrada en el objeto físico en lugar del software.

El programa de preservación de GOG: más allá del código

GOG lleva tiempo intentando que conservar un juego signifique algo más que seguir viéndolo en una biblioteca. Podemos descargar instaladores sin DRM y guardarlos localmente, mientras su Preservation Program dedica recursos a mantener determinados juegos funcionando en sistemas Windows modernos. Este programa incluye más de 100 títulos y garantiza que, aunque la plataforma desaparezca, el usuario tenga una copia utilizable de su juego. Ahora, con los modelos 3D, se añade una tercera dimensión a esa estrategia: la preservación del contexto físico.

Son dos problemas diferentes: conservar una copia y conseguir que esa copia continúe siendo utilizable con el paso del tiempo. GOG ya había resuelto el primero con los instaladores sin DRM; el segundo lo aborda mediante parches y actualizaciones de compatibilidad. Las cajas añaden ahora un tercer frente: conservar parte del contexto físico que alguna vez lo acompañó. No se trata de hacer funcionar el juego, sino de mantener viva la experiencia completa de poseerlo.

El momento del formato físico en la industria actual

Mientras GOG reconstruye cajas de hace décadas, las grandes consolas están redefiniendo qué significa comprar un juego físico. Sony ha puesto la fecha más clara: desde enero de 2028, los nuevos lanzamientos de PlayStation dejarán de producirse en disco. Nintendo mantiene tarjetas tradicionales en Switch 2, aunque algunos títulos utilizan tarjetas llave que requieren descargar todo el juego por Internet. Xbox, por su parte, está probando con Insiders la posibilidad de obtener un derecho digital al insertar la mayoría de juegos compatibles en disco de Xbox One y Series X. Son caminos distintos hacia una frontera entre formatos cada vez más difusa.

Esta deriva hacia lo digital tiene ventajas evidentes: comodidad, ahorro de espacio, actualizaciones instantáneas. Pero también plantea preguntas sobre la propiedad real del juego y la capacidad de acceder a él en el futuro. GOG, con su enfoque en el DRM-free y la preservación, ocupa un lugar singular en este ecosistema. Su apuesta por las cajas 3D no es una vuelta al pasado, sino una forma de tender un puente entre dos mundos: el del coleccionista que añora lo físico y el del jugador digital que valora la seguridad de sus copias.

¿Por qué es importante preservar también el embalaje?

El embalaje de un juego no es un simple envoltorio. Es parte de la identidad del producto: su portada, su contraportada, los textos promocionales, las capturas de pantalla seleccionadas, el logotipo. Todo ello forma parte de la memoria cultural del videojuego. Un juego sin su caja es como un libro sin su cubierta: se puede leer, pero se pierde una parte esencial de su presentación y de su contexto histórico. Proyectos como Big Box Collection y ahora la integración en GOG aseguran que esas piezas no se pierdan para siempre.

Implicaciones futuras: ¿veremos más cajas en GOG?

La plataforma no ha confirmado oficialmente si ampliará el catálogo de cajas 3D a más juegos, pero todo apunta a que sí. El hecho de que hayan empezado con cinco títulos y que hayan recurrido a un colaborador externo como Wimmer sugiere que existe una intención de escalar la iniciativa. El propio Wimmer ha manifestado su deseo de que más editoriales se sumen al proyecto y permitan digitalizar sus catálogos históricos. Si la respuesta de los usuarios es positiva, es probable que GOG convierta esto en una característica recurrente de su plataforma.

Para el jugador, esto abre posibilidades interesantes. Poder descargar un modelo 3D de la caja de un juego que compró hace años, o incluso de uno que nunca tuvo en formato físico, es una forma de cerrar un círculo. También es una herramienta educativa: las nuevas generaciones pueden ver cómo eran esas cajas que sus padres o hermanos mayores guardaban con cariño. Y para los coleccionistas, las plantillas imprimibles permiten crear réplicas que, sin ser originales, sí capturan la esencia del diseño.

La preservación como acto cultural

GOG ha entendido que preservar un videojuego no es solo mantener su código funcional. Es también conservar su arte, su empaque, su publicidad y todos los elementos que lo rodearon en su momento de lanzamiento. Las cajas 3D son una extensión lógica de esa filosofía. No resuelven el problema de la compatibilidad futura, pero sí aseguran que el diseño gráfico y la identidad visual de aquellos juegos no se pierdan en el olvido digital.

La iniciativa también pone sobre la mesa una reflexión sobre el valor de lo físico en una era cada vez más inmaterial. Las grandes compañías avanzan hacia un modelo donde el juego es un servicio y el disco es una reliquia del pasado. GOG, con gestos como este, demuestra que hay un público que valora el objeto, la historia y la nostalgia. Y que la preservación digital puede incluir también esos elementos intangibles que hacen de un juego algo más que un archivo ejecutable.

En un momento en que Sony, Nintendo y Xbox marcan el ritmo hacia un futuro sin soportes físicos, la apuesta de GOG por las cajas 3D adquiere un significado casi simbólico. No se trata de competir con las grandes consolas, sino de ofrecer una alternativa para quienes creen que el pasado merece ser recordado con todos sus detalles. Porque, al final, un juego no es solo su código: es también la caja que lo contenía, el manual que lo explicaba y la emoción de abrirlo por primera vez.

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