Infostealer secuestra sesiones de Claude y drena créditos sin autorización

Por Central
Infostealer secuestra sesiones de Claude y drena créditos sin autorización

Un hallazgo reciente encendió las alarmas en el ecosistema de la inteligencia artificial generativa: un malware de tipo infostealer logró secuestrar sesiones activas de Claude, la plataforma de Anthropic, para drenar créditos de los usuarios sin autorización. La compañía notificó a los afectados y confirmó que los cargos indebidos fueron reembolsados, pero el incidente expone una verdad incómoda para quienes confían ciegamente en las capas de autenticación tradicionales. La seguridad de los dispositivos personales, advierten desde ESET, se convierte ahora en el eslabón crítico de la cadena de protección frente al robo de credenciales y tokens digitales.

Así funciona el robo de sesiones: cuando la autenticación de dos factores no alcanza

La alerta surgió cuando un usuario afectado publicó en Reddit una captura del correo electrónico que recibió de Anthropic. El mensaje —cuyo título en la plataforma rezaba “Thank you Anthropic, really”— reconocía la rapidez de la empresa para detectar el problema, pero también destapó una vulnerabilidad concreta que muchos especialistas ya anticipaban: los infostealers no necesitan descifrar contraseñas porque roban la sesión ya autenticada.

Un infostealer es un tipo de malware que opera de forma silenciosa. Se instala en la computadora de la víctima —normalmente mediante descargas no oficiales, software pirata o archivos adjuntos maliciosos— y extrae información confidencial del sistema. Entre sus objetivos habituales se encuentran contraseñas almacenadas en el navegador, cookies de sesión, tokens de autenticación, datos de tarjetas y billeteras de criptomonedas. La clave del ataque radica en que las cookies de sesión o los tokens persistan en el dispositivo, permitiendo al atacante reutilizar un acceso ya validado sin necesidad de conocer la credencial.

Este incidente demuestra que incluso la autenticación de dos factores (2FA), considerada durante años una barrera robusta, pierde efectividad cuando el propio dispositivo está comprometido. El atacante no necesita interceptar el código de verificación; le basta con robar el artefacto digital que la víctima ya validó previamente. Se trata de un matiz técnico que muchos usuarios aún no dimensionan, y que explica por qué los expertos insisten en que la higiene del endpoint es tan importante como la fortaleza de la contraseña.

Malware identificado y vectores de ataque: de Vidar a Atomic Stealer

El comunicado emitido por Anthropic, citado por BleepingComputer y analizado por ESET, detalla una lista concreta de cepas maliciosas vinculadas a la campaña. Entre ellas figuran Vidar, Lumma (LummaC2), StealC, RedLine y Acreed, todas orientadas a sistemas Windows. En un número menor de equipos Apple, se detectó la presencia de Atomic Stealer (AMOS), un infostealer que se distribuye a través de instaladores falsos y scripts maliciosos en macOS.

Estos programas funcionan de manera similar: tras infiltrarse, recorren el sistema en busca de archivos de configuración, bases de datos de navegadores y archivos planos donde los usuarios suelen guardar información sensible. Algunos, como RedLine, se venden en foros de la dark web por mensualidades, lo que convierte este tipo de ataque en un producto accesible para cibercriminales con escasos conocimientos técnicos. La campaña dirigida a Claude no es un caso aislado, sino parte de una tendencia creciente donde los servicios de IA se convierten en objetivo porque gestionan datos confidenciales y —en los planes de pago— vinculan directamente una tarjeta de crédito.

Anthropic subrayó que la falla no se originó en su plataforma. “No tenemos motivos para creer que este malware esté relacionado con Claude, que haya sido instalado a través de Claude, o que esté relacionado con cualquier cosa que hayas hecho con Claude”, señala el correo dirigido a los afectados. La empresa también aclaró que los casos identificados estaban asociados a computadoras de escritorio o portátiles, sin que se hayan registrado reportes de dispositivos móviles comprometidos.

Recomendaciones de Anthropic: pasos concretos para mitigar un equipo comprometido

Ante esta situación, la compañía publicó una serie de recomendaciones dirigidas a los usuarios afectados. Estas medidas son específicas y priorizan la limpieza del dispositivo por encima de cualquier otra acción:

  • Realizar un análisis exhaustivo de la computadora con una herramienta de seguridad reconocida para detectar y eliminar el malware antes de volver a utilizarla.
  • Cambiar la contraseña del correo electrónico vinculado a Claude después de limpiar el equipo, cerrar sesiones remotas en otros dispositivos y activar la autenticación de dos factores si aún no se había hecho.
  • Rotar contraseñas de otros servicios guardados en el navegador —banca en línea, correo corporativo, almacenamiento en la nube— y revisar los estados de cuenta de la tarjeta en busca de cargos no reconocidos.
  • Reingresar el método de pago solo después de haber completado la limpieza y los cambios de credenciales, si se desea mantener el plan activo con renovación automática.

Uno de los puntos más importantes señalados por los investigadores de ESET es que desconectar la cuenta afectada interrumpe las sesiones robadas, pero no elimina el malware del dispositivo. Si la infección persiste, cualquier nueva sesión que se inicie será vulnerable a un ataque idéntico. Por lo tanto, el paso de limpieza no es una sugerencia, sino un requisito previo e ineludible.

Más allá de la contraseña: el desafío de proteger la capa de sesión en la era de la IA

Desde ESET —compañía líder en detección proactiva de amenazas— insisten en que el caso de Claude pone sobre la mesa una lección que trasciende a la propia plataforma. “La seguridad de la propia computadora sigue siendo tan importante como las contraseñas sólidas y la autenticación de dos factores. Evitar descargas no oficiales, software pirata y aplicaciones de origen dudoso es una de las medidas más importantes para reducir el riesgo de este tipo de infección, junto con mantener los sistemas actualizados y actuar con cautela ante enlaces y archivos sospechosos”, recomienda Mario Micucci, Investigador de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica.

La razón técnica por la cual los infostealers son tan peligrosos en este contexto radica en cómo funcionan las sesiones web. Cuando un usuario inicia sesión en un servicio como Claude, el servidor emite un token que se almacena localmente en el navegador. Este token permite que el usuario no tenga que introducir sus credenciales en cada petición. Los infostealers están diseñados precisamente para extraer estos tokens, que actúan como una llave maestra invisible. La sesión secuestrada permite al atacante eludir todos los mecanismos de autenticación que no se verifiquen en cada petición concreta, un enfoque conocido como “session hijacking” que se combina perfectamente con la técnica del “cookie theft”.

El incidente también plantea una pregunta recurrente en la industria: ¿deben los proveedores de servicios añadir capas de verificación adicionales para detectar la reutilización de tokens desde dispositivos o ubicaciones anómalas? Algunas plataformas ya incorporan análisis de riesgo basados en huellas de dispositivo y comportamiento, aunque esto suele generar fricción en la experiencia de usuario. El reto para Anthropic y otras empresas del sector será encontrar un equilibrio entre la comodidad de las sesiones persistentes y la seguridad de las mismas.

La rapidez con la que Anthropic reaccionó —desconectando las sesiones comprometidas y eliminando los métodos de pago guardados— fue destacada por la propia comunidad en Reddit. Sin embargo, la proactividad de la empresa no elimina el riesgo subyacente: mientras los dispositivos de los usuarios sigan siendo un punto débil, los tokens de sesión seguirán siendo un objetivo lucrativo para los atacantes. El dato concreto que avala esta amenaza es que el número de malware de tipo infostealer activo creció de forma exponencial en los últimos dos años, con familias como Lumma y StealC ofreciéndose como servicio en el crimen organizado digital.

No obstante, este caso sirve como recordatorio de que la frontera entre la seguridad de los servicios en la nube y la seguridad de los dispositivos de acceso es cada vez más difusa. Gestionar un plan de pago con renovación automática o acceder a información corporativa confidencial desde una computadora personal son acciones que elevan el coste de un fallo de seguridad. No se trata de un problema exclusivo de Claude; cualquier servicio en la nube que almacene datos valiosos o procese pagos —desde herramientas de productividad hasta plataformas de desarrollo— está expuesto al mismo tipo de vectores de ataque.

Mirando hacia adelante, la evolución de las medidas de seguridad apunta hacia la autenticación continua, que analiza patrones de comportamiento y contexto en tiempo real para detectar anomalías, y hacia el uso de sesiones de corta duración con verificación de dispositivo. Pero ninguna de estas soluciones sustituye la responsabilidad individual de mantener limpios los equipos desde los que se accede a servicios críticos. El usuario que confía plenamente en la 2FA sin considerar el estado de su propio sistema operativo o la procedencia de sus descargas deja la puerta abierta a que un infostealer convierta un pequeño descuido en facturas impagas y acceso no autorizado a datos personales. La recomendación de los expertos es concluyente: la higiene digital del dispositivo —actualizaciones, fuentes confiables y análisis periódicos— es la primera línea de defensa, y ninguna plataforma por más segura que sea puede compensar su abandono. En este escenario, la confianza en los servicios de IA ya no depende solo de la robustez de sus servidores, sino también del eslabón más impredecible: el usuario final en su propia computadora.

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