Inundación arrasa valle del Koshi: 31 muertos y 400 desaparecidos

La catástrofe en la frontera entre Nepal y el Tíbet deja 31 muertos y 400 desaparecidos tras una inundación repentina.

Por Central
El puente Miteri, símbolo de hermandad, fue arrastrado por segunda vez en menos de un año.
Destacados
  • La inundación se originó en la vertiente tibetana y arrasó el mercado, la aduana y el helipuerto.
  • El sistema de alerta temprana acordado entre China y Nepal no funcionó, según las autoridades.
  • En la cuenca del río Koshi existen 42 lagos glaciales considerados potencialmente peligrosos.

El valle del río Koshi, en la frontera entre Nepal y el Tíbet, ha sido escenario de una catástrofe de proporciones devastadoras. Una ola de agua y lodo, que se originó en la vertiente tibetana, arrasó todo a su paso la mañana del 26 de agosto, dejando un saldo provisional de 31 fallecidos y alrededor de 400 desaparecidos, muchos de ellos extranjeros. Las imágenes que circulan en redes sociales muestran la furia imparable de la corriente, que se llevó el mercado, la aduana, el helipuerto, decenas de viviendas y el puente que había sido reconstruido apenas a finales del año pasado.

Una tragedia anunciada: el precedente de julio de 2025

Lo más inquietante de esta inundación repentina es que no es un hecho aislado. Exactamente en el mismo punto fronterizo, el 8 de julio de 2025, un lago supraglaciar se desbordó por el mismo torrente y causó estragos similares: unos 30 muertos, pérdidas estimadas en 1.000 millones de dólares solo en mercancías, cuatro centrales hidroeléctricas dañadas —lo que representa el 8% de la capacidad hidroeléctrica de Nepal— y la destrucción del puente que hoy, de nuevo, ha desaparecido.

Tras aquel desastre, las autoridades chinas del Tíbet y Nepal alcanzaron un acuerdo para implementar un sistema de alerta temprana basado en la medición constante de caudales y el análisis de lagos glaciales. La intención era prevenir futuras avenidas. Sin embargo, los hechos demuestran que el mecanismo no funcionó o resultó insuficiente. Hasta donde se sabe, el acuerdo ha servido de poco.

¿Qué provocó la inundación del río Koshi? Las tres hipótesis sobre la mesa

En el distrito nepalí de Rasuwa, donde ocurrió la tragedia, llevaba días sin llover. El agua llegó desde el lado tibetano sin aviso previo. Las autoridades y los científicos manejan tres hipótesis principales, aunque confirmar la causa exacta llevará meses.

1. Desbordamiento de lago glaciar (GLOF)

La primera hipótesis, respaldada por las autoridades locales y sugerida por las imágenes satelitales Sentinel del 24 de agosto, apunta a un GLOF (Glacial Lake Outburst Flood). Esto ocurre cuando la presa natural —compuesta por hielo o morrena— que retiene un lago de deshielo cede de forma repentina, liberando un enorme volumen de agua. En la cuenca del río Koshi existen 42 lagos potencialmente peligrosos, según el inventario de lagos glaciales del ICIMOD. Es la explicación más directa, dado el precedente de 2025 y la ausencia de lluvias recientes.

2. Avalancha de hielo que taponó un río y luego reventó

El glaciólogo Rijan Bhakta Kayastha, de la Universidad de Katmandú, defiende una segunda teoría: una avalancha de hielo habría bloqueado el cauce del río Lhende Khola, formando una presa temporal que luego cedió. «El río Lhende también quedó bloqueado el año pasado», explicó Kayastha, advirtiendo que confirmar esta hipótesis puede llevar días. Este mecanismo es similar al de un GLOF, pero el origen no es el desbordamiento de un lago, sino el taponamiento y posterior colapso de un dique de hielo.

3. Terremoto y deslizamiento de tierra

El ministro de Exteriores nepalí, Shishir Khanal, vinculó la avenida con un terremoto que podría haber provocado un deslizamiento de tierra masivo, liberando agua retenida o desviando cauces. Sin embargo, hasta el momento no hay confirmación sísmica que respalde esta teoría. La falta de registros sísmicos en la zona hace que esta hipótesis sea la menos sólida, aunque no puede descartarse por completo.

¿Qué es un GLOF y por qué es tan peligroso en el Himalaya?

Un GLOF (Glacial Lake Outburst Flood) es una inundación repentina causada por la ruptura de la presa natural de un lago glaciar. Estos lagos se forman cuando los glaciares se derriten y el agua queda retenida por morrenas o masas de hielo. El calentamiento global ha acelerado el deshielo, aumentando tanto el volumen como el número de estos lagos en el Himalaya. Cuando la presa cede, el agua se libera en cuestión de horas, generando olas de lodo y escombros que pueden recorrer decenas de kilómetros arrasando todo a su paso. La cuenca del Koshi, con 42 lagos identificados como potencialmente peligrosos, es una de las más vulnerables del mundo.

El colapso de la comunicación y la ayuda humanitaria

La situación sobre el terreno es infernal. El valle carece de cobertura telefónica, las carreteras han quedado destruidas y las autoridades locales están completamente desbordadas. Los equipos de rescate no pueden acceder a las zonas más afectadas, y la información sobre víctimas, nacionalidades y daños materiales es fragmentaria y contradictoria. Medios chinos como CGTN han sugerido que el problema es netamente nepalí, una postura que genera controversia dado que el origen del agua está en el Tíbet y que el sistema de alerta bilateral no funcionó.

Las cifras oficiales hablan de 31 muertos y 400 desaparecidos, pero más de la mitad de los desaparecidos son extranjeros —turistas, trabajadores, viajeros— y todo indica que la cifra final será mucho mayor. Los vídeos que circulan por internet muestran la violencia de la corriente, que se llevó personas, vehículos y edificios enteros en cuestión de minutos.

El puente Miteri, símbolo de una hermandad rota

«Miteri» es una palabra nepalí que designa un vínculo especial de hermandad ritual entre dos familias que no comparten sangre. Ese era el nombre del puente que unía Nepal y China en ese punto fronterizo, reconstruido tras la catástrofe de 2025. Hoy, ese puente ha desaparecido de nuevo, arrastrado por la misma corriente que prometía controlar. El simbolismo es demoledor: la cooperación bilateral, representada en el acuerdo de alerta temprana, ha fracasado estrepitosamente.

Lecciones que no se aprenden: el riesgo sistémico de los lagos glaciales

El desastre del Koshi no es un accidente. Es la consecuencia previsible de un fenómeno global: el derretimiento acelerado de los glaciares del Himalaya debido al cambio climático. Según el ICIMOD, solo en la cuenca del Koshi hay 42 lagos glaciales considerados potencialmente peligrosos. Si el sistema de alerta acordado entre China y Nepal no funcionó en esta ocasión, es muy probable que futuros eventos similares golpeen la región con consecuencias aún más graves.

La comunidad internacional observa con consternación las imágenes, pero la ayuda humanitaria no llega con la rapidez necesaria. Nepal necesita ahora mismo asistencia en rescate, logística, comunicaciones y evaluación de daños. La «miteri» global, esa hermandad que trasciende fronteras, debe traducirse en acciones concretas. Mientras tanto, el valle del Koshi sigue sumido en el caos, con cientos de personas desaparecidas y un futuro incierto.

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