iRobot ha vuelto a marcar el compás en el mercado de la limpieza robótica con el lanzamiento del Roomba Max 875 Combo, un dispositivo que no solo aspira y friega, sino que redefine lo que se puede esperar de un asistente doméstico. La compañía, que sigue siendo sinónimo de robots aspiradores, ha puesto sobre la mesa una máquina con una potencia de succión de 35.000 pascales, un rodillo de fregado con presión equivalente a 18 newtons y una base capaz de lavar el rodillo con agua caliente. El nuevo modelo, que ya está disponible en España por 1.199 euros, representa un salto cualitativo en la integración de tecnologías de limpieza profesional dentro del hogar.
El diseño del Roomba Max 875 Combo es deliberadamente compacto para maximizar su alcance. Con una altura de solo 9,98 centímetros, el robot puede deslizarse por debajo de camas, sofás y muebles bajos sin quedar atascado. Además, el fabricante asegura que puede sortear umbrales de hasta 3,5 centímetros, lo que le permite transitar entre habitaciones con desniveles moderados sin intervención del usuario. Esta combinación de perfil bajo y capacidad de superar obstáculos físicos es clave para una limpieza realmente autónoma, ya que reduce la necesidad de preparar el espacio antes de cada sesión.
La navegación inteligente es otro de los pilares del nuevo modelo. El Roomba Max 875 Combo incorpora tecnología LiDAR complementada con inteligencia artificial para reconocer objetos domésticos cotidianos, como cables, juguetes o muebles pequeños. El sistema está diseñado para evitar bloqueos y enredos, permitiendo que el robot trace rutas eficientes y cubra cada rincón sin tener que rebotar aleatoriamente. Esta evolución en la cartografía y la detección de obstáculos es especialmente relevante en hogares con mascotas o niños, donde el desorden es la norma y no la excepción.
Roomba Max 875 Combo: potencia de 35.000 Pa y tecnologías de limpieza profunda
La característica que más llama la atención del Roomba Max 875 Combo es su capacidad de succión. Con 35.000 pascales, iRobot asegura que el flujo de aire alcanza los 20 litros por segundo, comparable al de un tornado de baja intensidad. Para ponerlo en contexto, los modelos flagship de la competencia más potentes del mercado suelen rondar entre 5.000 y 10.000 Pa, aunque algunas marcas han superado los 20.000 Pa en dispositivos de gama ultra premium. La cifra de 35.000 Pa coloca a este Roomba en un escalón claramente superior, orientado a hogares con alfombras de pelo largo o mascotas que dejan grandes cantidades de pelo y polvo incrustado.
Para aprovechar al máximo esa potencia, iRobot ha desarrollado la tecnología SealForce, que genera un sello hermético mediante un faldón alrededor del cabezal de succión. Este sello evita que el aire se disperse por los laterales y concentra toda la fuerza de aspiración directamente sobre la superficie de la alfombra. El resultado es una extracción más eficaz de la suciedad más rebelde, incluso aquella que lleva días acumulada en las fibras. La marca asegura que el sistema puede eliminar polvo, pelos de mascotas y ácaros con una efectividad similar a la de una aspiradora de mano de alta gama.
En pisos duros, el Roomba Max 875 Combo despliega un enfoque diferente pero igual de agresivo. Cuenta con un pretratamiento de vapor continuo que ablanda las manchas secas antes de que el rodillo de fregado actúe sobre ellas. Este rodillo es, según iRobot, el más grande de la industria y puede limpiar con agua caliente mientras ejerce una presión de 18 newtons y gira a 300 revoluciones por minuto. La combinación de calor, presión y movimiento rotatorio permite desincrustar restos de comida, marcas de zapatos o salpicaduras de líquidos que otras fregonas robóticas apenas logran reducir. El sistema está diseñado para no solo barrer la suciedad superficial, sino para fregar en profundidad, dejando los suelos brillantes y libres de residuos pegajosos.
Rodillo lateral extensible y limpieza de bordes
Uno de los puntos tradicionalmente débiles de los robots aspiradores ha sido la limpieza de rodapiés y esquinas. El Roomba Max 875 Combo ataca este problema con un rodillo lateral que se despliega automáticamente hasta 45 milímetros cuando el robot se aproxima a una pared o a un mueble. Este mecanismo permite que el cepillo alcance y barra la suciedad acumulada en el borde, algo que los robots con cepillos laterales fijos no consiguen con la misma eficacia. La extensión es dinámica: el rodillo se retrae cuando no es necesario para evitar golpes o enredos, y vuelve a salir cuando el sensor de proximidad lo requiere.
Esta funcionalidad es especialmente útil en hogares con muchos muebles bajos o paredes irregulares, donde el polvo tiende a acumularse justo en el encuentro entre el suelo y la pared. El sistema no solo mejora la cobertura de la limpieza, sino que reduce la necesidad de que el usuario tenga que pasar un paño o un aspirador de mano en esos puntos después de que el robot haya terminado.
AutoWash Dock: la base que lava y seca el rodillo de forma autónoma
El ecosistema del Roomba Max 875 Combo se completa con el AutoWash Dock, una base de carga que va mucho más allá de reponer la batería. Cuando el robot regresa a la base tras una sesión de limpieza, el dock extrae automáticamente la suciedad del depósito del robot y la deposita en una bolsa sellada con capacidad para almacenar residuos hasta 90 días. Esto significa que el usuario puede olvidarse de vaciar el polvo durante aproximadamente tres meses, dependiendo de la frecuencia de limpieza y del nivel de suciedad del hogar.
Pero la funcionalidad más innovadora del AutoWash Dock es su capacidad para lavar el rodillo de fregado con agua caliente a 80 grados Celsius. Después de cada fregado, el rodillo es enjuagado a alta temperatura para eliminar restos de suciedad, grasa y bacterias, dejándolo listo para la siguiente ronda. Esto no solo garantiza que el robot no esparza agua sucia por el suelo en la siguiente limpieza, sino que también prolonga la vida útil del rodillo y evita la proliferación de malos olores. Para el usuario, el mantenimiento se reduce a cambiar la bolsa de polvo cada tres meses y, eventualmente, reponer el líquido de fregado o cambiar el rodillo cuando se desgaste.
La combinación de vaciado automático y lavado del rodillo convierte al Roomba Max 875 Combo en un sistema casi completamente autónomo. El usuario solo tiene que preocuparse de programar las sesiones a través de la app y de revisar la base cada cierto tiempo. Este nivel de automatización es el que está impulsando la adopción de robots aspiradores en hogares donde antes se consideraban un gadget más que un electrodoméstico imprescindible.
Control desde la app Roomba Home
Como cualquier dispositivo moderno, el Roomba Max 875 Combo se puede gestionar desde el smartphone. La aplicación Roomba Home permite configurar horarios de limpieza automatizada, seleccionar habitaciones específicas, ajustar la potencia de succión y el nivel de fregado, y consultar mapas detallados de la limpieza realizada. La app también ofrece notificaciones sobre el estado del robot, el nivel de batería y cuándo es necesario cambiar la bolsa o rellenar el depósito de agua. La integración con asistentes de voz como Alexa o Google Assistant está disponible, lo que permite iniciar una limpieza con un simple comando de voz.
La aplicación ha sido rediseñada para ofrecer una experiencia más intuitiva, con un asistente de configuración que guía al usuario paso a paso durante el primer uso. iRobot ha puesto especial énfasis en la facilidad de uso, consciente de que muchos compradores de robots aspiradores no son necesariamente entusiastas de la tecnología. La posibilidad de personalizar la limpieza por habitaciones es especialmente útil: se puede programar una limpieza intensiva en la cocina después de cocinar y una limpieza más ligera en el dormitorio durante la noche, sin molestar al descanso.
Precio y disponibilidad del Roomba Max 875 Combo en España
El Roomba Max 875 Combo ya está a la venta en España a través de la página oficial de iRobot y de distribuidores autorizados. Su precio de lanzamiento es de 1.199 euros. Esta cifra lo sitúa en la gama más alta del mercado de robots aspiradores, compitiendo directamente con modelos premium de marcas como Roborock, Ecovacs Deebot o la serie S de Samsung. Sin embargo, la potencia de succión de 35.000 Pa y las capacidades de autolavado del rodillo le dan una propuesta de valor diferencial: ningún competidor directo ofrece actualmente en el mercado español una combinación de succión tan elevada, fregado con agua caliente y base que lave el rodillo.
iRobot ha decidido lanzar este modelo primero en España, lo que indica que la compañía considera el mercado ibérico como uno de los prioritarios para su gama alta. La disponibilidad inmediata evita la espera que suelen sufrir otros lanzamientos tecnológicos. Los usuarios interesados pueden adquirirlo desde hoy mismo con envío a domicilio, y la compañía ofrece garantía estándar de dos años y soporte técnico local en español.
¿Qué significa 35.000 Pa en la práctica?
Para un usuario medio, la cifra de 35.000 pascales puede resultar abstracta. En la práctica, esta potencia permite al Roomba Max 875 Combo aspirar arena fina incrustada en alfombras de pelo medio, pelo de mascotas que se adhiere a las fibras y polvo ultrafino que otras aspiradoras de menor potencia dejan atrás. El flujo de aire de 20 litros por segundo genera una corriente lo suficientemente fuerte como para levantar partículas pesadas que otros robots simplemente empujan. En pisos de madera o baldosas, la ventaja se nota menos porque la suciedad suele estar en la superficie, pero en alfombras la diferencia es drástica: el robot puede literalmente extraer suciedad que una aspiradora manual de 800 W apenas consigue.
Además, la tecnología SealForce garantiza que esa potencia no se desperdicie. Sin el sello hermético, gran parte del aire se escaparía por los laterales, reduciendo drásticamente la efectividad sobre alfombras. El faldón que crea el sello está fabricado con un material flexible que se adapta a la textura de la alfombra, manteniendo el contacto constante incluso en superficies irregulares.
Implicaciones para el mercado de robots aspiradores
El lanzamiento del Roomba Max 875 Combo llega en un momento en el que la competencia en el segmento premium se ha intensificado. Marcas como Roborock han popularizado las estaciones de autovaciado y autolavado, y Ecovacs ha integrado brazos robóticos para recoger objetos pequeños. iRobot, que durante años fue el referente indiscutible, había perdido algo de protagonismo frente a fabricantes asiáticos que ofrecían más funciones por menos precio. Con este modelo, la compañía responde con una propuesta que apuesta por la potencia bruta y la calidad de fregado como diferenciadores clave.
La estrategia de iRobot parece clara: no competir en precio, sino en prestaciones que realmente marquen una diferencia en la calidad de la limpieza. Los 35.000 Pa y el lavado del rodillo a 80 °C son argumentos técnicos difíciles de rebatir, especialmente para usuarios que tienen alfombras en casa o mascotas que ensucian con frecuencia. Para el mercado latinoamericano, donde las alfombras son menos comunes pero los pisos duros y las mascotas abundan, el fregado con agua caliente y la presión de 18 newtons pueden ser igualmente atractivos.
El precio de 1.199 euros lo posiciona como un producto aspiracional, pero iRobot confía en que los usuarios dispuestos a pagar por una limpieza realmente profunda y autónoma encontrarán en el Roomba Max 875 Combo una justificación sólida. Las ventas iniciales en España serán un termómetro importante para decidir si el modelo se expande a otros mercados de habla hispana o si se necesita ajustar la estrategia de precios.
Una mirada al futuro de la limpieza robótica
El Roomba Max 875 Combo no solo es un producto nuevo: es una declaración de intenciones de iRobot sobre hacia dónde se dirige la categoría. La integración de vapor, agua caliente y altas presiones de fregado apunta a un escenario en el que los robots aspiradores no solo mantienen la casa ordenada, sino que realizan limpiezas profundas que hasta ahora requerían una fregona manual o una aspiradora de trineo. La automatización del mantenimiento, con bases que lavan y secan los rodillos, reduce la fricción para el usuario y acerca estos dispositivos al ideal de la limpieza completamente autónoma.
En los próximos meses, veremos cómo reaccionan los competidores. Algunos probablemente aumentarán la potencia de succión de sus modelos topes de gama, mientras que otros podrían centrarse en mejorar la calidad del fregado o en añadir funciones de autolimpieza más sofisticadas. Para el consumidor, la competencia es beneficiosa porque acelera la innovación y, eventualmente, reduce los precios. Pero por ahora, quien quiera la combinación más potente de succión y fregado del mercado tiene un nombre claro: Roomba Max 875 Combo.
La decisión de compra dependerá, como siempre, de las necesidades específicas de cada hogar. Si las alfombras son parte importante de la decoración, si hay mascotas que mudan pelo abundantemente o si simplemente se busca la máxima autonomía posible en la limpieza diaria, el nuevo modelo de iRobot justifica cada euro de su precio. Para quienes tienen suelos predominantemente duros y no requieren una potencia de succión extrema, quizás otros modelos con bases de autovaciado más asequibles sigan siendo una opción razonable. Pero el Roomba Max 875 Combo establece un nuevo techo técnico que marcará el estándar de lo que significa un robot aspirador y fregasuelos de nivel profesional.