No es ningún secreto que Michael B. Jordan es un enamorado del anime. Ha hablado abiertamente de su pasión por series icónicas como Dragon Ball, Hunter x Hunter y Naruto, y por películas tan celebradas como La princesa Mononoke del Studio Ghibli. Un gusto exquisito, si se permite la apreciación personal. El caso es que el actor trabaja ahora mismo en más de un proyecto de anime, y ha llegado a bromear con que podría dejar atrás el Hollywood tradicional para dedicarse a los animes a tiempo completo. Y aunque podría sonar a broma, lo cierto es que esos proyectos existen de verdad. Michael B. Jordan desarrolla múltiples proyectos de anime en marcha, y la noticia ha generado un enorme interés entre los fans del género y de la industria del entretenimiento en general.
La influencia del anime en Creed III: el combate como homenaje
La pelea final de Creed III se inspiró directamente en los combates al estilo anime. El actor asegura que buscó influencia directa en series de boxeo como Hajime no Ippo y Megalo Box, dos referencias que cualquier conocedor del género reconoce de inmediato. No es casualidad: Jordan quería imprimir un sello visual propio a una saga que ya había agotado muchas de las convenciones del boxeo clásico en el cine. La pregunta que muchos se hacen es: ¿cómo logra un actor de Hollywood traducir la estética y el ritmo del anime a una película de acción real?
La respuesta está en el lenguaje visual
Jordan explicó en el IGN Fan Fest de febrero de 2023 que su objetivo era diferenciar las peleas de las entregas anteriores de Rocky y Creed. «Has visto tantas peleas a lo largo de las franquicias de Rocky y Creed, y yo quería darle mi toque personal», dijo. «¿Cómo hacer que esas peleas fueran distintas?». La solución la encontró en el anime: «De Hajime no Ippo a Megalo Box, pasando por Naruto y My Hero Academia, todos esos animes que vi mientras crecía tienen un espíritu inherente en su manera de pelear». También señaló que los lazos de hermandad y familia que aparecen en estos animes se asemejan al vínculo entre los personajes de la saga. «Así que intenté centrarme en algunos de esos momentos clave. Y sí, están ahí. Están presentes en muchas de las peleas». En concreto, mencionó un puñetazo al estilo de Dragon Ball Z en el combate entre su personaje y el de Damian.
Los proyectos de anime en desarrollo: más que una broma
Ahora que Sinners ha tenido tiempo de coger fuelle, Jordan se ha zambullido en el universo del anime para firmar sus propias obras dentro del género, hasta el punto de bromear con abandonar el cine tradicional para dedicarse a esta pasión a tiempo completo. Habló del tema en la entrevista de portada del número de octubre de 2026 de Vogue, en la que la revista reveló que tiene «algunos proyectos [de anime] en fases iniciales de desarrollo». «Quizá lo deje todo y me dedique a hacer anime el resto de mi vida», dijo. Lo más simpático del asunto es que el entrevistador, Kelefa Sanneh, apuntó que solo estaba «medio bromeando». Pero la existencia de esos proyectos es real, lo que abre un abanico de posibilidades para un actor que ya ha demostrado su capacidad para producir y dirigir.
¿Cuántos proyectos de anime tiene Michael B. Jordan exactamente?
Hasta ahora, la información disponible indica que hay múltiples proyectos en fases iniciales. No se han revelado títulos concretos ni estudios asociados, pero el hecho de que la revista Vogue lo haya publicado con un reportaje de portada sugiere que no se trata de un mero rumor. La industria del anime está en plena expansión global, y la entrada de figuras como Jordan podría acelerar aún más la integración entre Hollywood y la animación japonesa.
¿Por qué Michael B. Jordan quiere dedicarse al anime a tiempo completo?
La respuesta se encuentra en su trayectoria y en su declaración de amor al medio. Jordan ha citado repetidamente series como Dragon Ball, Hunter x Hunter y Naruto como influencias formativas, y películas como La princesa Mononoke como ejemplos de narrativa compleja que trasciende lo comercial. Para él, el anime no es solo un pasatiempo, sino un lenguaje visual y emocional que resuena con su manera de contar historias. Además, el crecimiento de la industria del anime japonés —que mueve casi tanto como la industria del acero en Japón— demuestra que hay un mercado global ávido de contenido original de calidad.
El contexto de Hollywood y el anime: una tendencia en alza
La incursión de Jordan en el anime no es un caso aislado. Cada vez más actores, directores y productores de Hollywood miran hacia Japón en busca de inspiración. Producciones como Altered Carbon, Blade Runner: Black Lotus y las adaptaciones de Cowboy Bebop y One Piece han abierto el camino, aunque con resultados desiguales. Lo que diferencia a Jordan es su enfoque: no busca simplemente adaptar un manga existente, sino crear obras originales dentro del género. Eso indica un respeto profundo por el medio y una ambición de contribuir a su evolución.
¿Cómo afecta esto a la industria del anime?
La entrada de un actor de la talla de Michael B. Jordan, con su propia productora (Outlier Society) y experiencia en dirección, podría atraer más inversión y talento occidental al anime. También podría fomentar colaboraciones entre estudios japoneses y creativos de Hollywood, algo que ya se ha visto con proyectos como Star Wars: Visions o Cyberpunk: Edgerunners. Para los fans, la promesa de ver el sello de Jordan en una serie o película de anime es emocionante, siempre que se mantenga la autenticidad del medio.
Los próximos proyectos no animados: Miami Vice y Battlefield
Aunque la atención está puesta en el anime, los fans de Jordan no tendrán que esperar demasiado para verlo en pantalla. Su próxima gran apuesta es Miami Vice ’85, un reboot de la icónica serie Corrupción en Miami en el que compartirá cartel con Austin Butler. El estreno está previsto para el 6 de agosto de 2027. Además, Jordan trabaja en una película de Battlefield junto al director Christopher McQuarrie. Según distintas informaciones, ambos se encuentran actualmente presentando la adaptación a varios estudios con la esperanza de llevar la franquicia de shooters de Electronic Arts a la gran pantalla. Estos proyectos demuestran que, aunque el anime ocupa un lugar especial en su corazón, Jordan no abandona el cine de acción tradicional. Más bien, busca complementar ambas facetas.
¿Podría Michael B. Jordan dirigir su propio anime?
Dado que ya ha dirigido Creed III y ha demostrado un conocimiento profundo del lenguaje visual del anime, no sería sorprendente que asumiera la dirección de uno de sus proyectos animados. La experiencia con las secuencias de lucha de Creed III le ha dado las herramientas para coreografiar acción con influencia anime, y su equipo de producción tiene la capacidad de gestionar proyectos internacionales. Lo único que falta es que los estudios de animación japoneses o asociados acepten la colaboración. Dada la reputación de Jordan y su pasión genuina, las puertas están abiertas.
Implicaciones estratégicas para el entretenimiento global
La decisión de Michael B. Jordan de apostar por el anime no solo responde a una vocación personal, sino que también tiene sentido desde el punto de vista del mercado. La industria del anime ha crecido de forma explosiva en la última década, impulsada por plataformas de streaming como Netflix, Crunchyroll y Disney+. El público global, especialmente en América Latina y España, consume anime de manera masiva. Contenidos como One Piece, Attack on Titan y Demon Slayer han batido récords de audiencia. En este contexto, un actor con la visibilidad de Jordan puede actuar como puente entre dos mundos: el cine de Hollywood y la animación japonesa. Si sus proyectos tienen éxito, podríamos ver un nuevo modelo de producción donde actores occidentales no solo presten su voz, sino que también escriban, dirijan y produzcan anime original.
¿Qué esperar a corto plazo?
Por ahora, los fans deberán esperar noticias concretas sobre los proyectos de anime de Jordan. El periodo de desarrollo inicial puede durar meses o incluso años, especialmente si se busca calidad y colaboración con estudios japoneses de primer nivel. Mientras tanto, pueden disfrutar de Sinners y prepararse para Miami Vice ’85 y Battlefield. Lo que está claro es que Michael B. Jordan no bromea cuando dice que el anime es parte de su vida. Los próximos años serán clave para ver si esa pasión se traduce en obras que marquen un antes y un después en la relación entre Hollywood y el anime.
La noticia de que Michael B. Jordan desarrolla múltiples proyectos de anime en marcha es un síntoma de un cambio más profundo en la cultura del entretenimiento. El anime ya no es un nicho, sino una fuerza creativa y comercial que atrae a los talentos más grandes del planeta. Y cuando uno de esos talentos decide que quiere dedicar el resto de su carrera a contar historias en ese formato, la industria entera debería prestar atención. Queda por ver si Jordan cumplirá su amenaza de abandonar el Hollywood tradicional; pero, por si acaso, vale la pena seguir muy de cerca lo que está cocinando. El ring de Creed III fue solo el primer round de una pelea que promete extenderse a territorios mucho más imaginativos.